La Respuesta Sexual Humana I.

Hoy hablaremos de la Respuesta Sexual Humana, de la sucesión de cambios que a nivel físico, psicológico y hormonal se producen en nuestro organismo como respuesta a la excitación y estimulación erótica y de las diferencias sexuadas de dicha respuesta, cómo se presentan estos cambios en hombres y mujeres.

A lo largo de la historia han sido muchos los autores que se han preocupado de tal cuestión y diversas las explicaciones que se han dado acerca de dicho fenómeno. Una de las primeras aportaciones al respecto sería la de uno de los padres de la sexología Havelock Ellis, quien allá por el año 1906 definió este fenómeno en dos fases: intumescencia – detumescencia. Años más tarde el sexólogo y biólogo estadounidense Alfred Kinsey (1953) optó por explicar la Respuesta Sexual Humana en tres fases: excitación – orgasmo – postefectos; más tarde, los mediáticos Master y Johnson (1966) tras un elaborado estudio aportaría una de las teorías más completas y que se ha convertido durante muchos años en referente para el estudio de la fisiología del placer erótico, en la que explicaban este fenómeno en cuatro fases: excitación – meseta – orgasmo – resolución,  esquema al que la sexóloga Helen Kaplan (1979)criticaría la ausencia de un componente psicológico y añadiría el deseo como fase inicial del proceso: deseo – excitación – meseta – orgasmo – resolución. 

Respuesta Sexual Humana M&J

 

Durante muchos años se mantuvo este patrón para explicar la Respuesta Sexual de hombres y mujeres, sin embargo, la experiencia clínica y los últimos estudios sobre fisiología del placer, apuntan que tanto las vías de acceso como los estímulos que despiertan el deseo erótico en hombres y mujeres son diferentes (recordemos que del mismo modo que no podemos encontrar hombres y mujeres puros, tampoco podemos hablar de formas o deseos exclusivamente masculinos o femeninos, sino de formas o deseos más comunes en uno u otro sexo, de cualidades o características compartidas por regla general por individuos del mismo sexo). Mientras que el deseo masculino se activa por causas neurológicas, en la mujer además de éstas interfiere el sistema endocrino, de manera que los continuos cambios hormonales que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestro ciclo vital, hacen que nuestro Deseo erótico sea menos lineal que el del varón, esté sujeto a más variables emocionales y psicológicas y exista mayor variabilidad entre unas mujeres y otras.  Por ello la linealidad del esquema de Kaplan y Master y Johnson ha sido cuestionada por muchos autores que consideran que éste no se adapta al modelo de goce femenino.

R. Basson

Una de las teorías más sólidas respecto a la Respuesta Sexual de la mujer, pertenece a la doctora Basson, quien a inicios de la década de los 2000 propuso un esquema circular en el que se produce un feedback entre aspectos físicos, emocionales y cognitivos, introduciendo la intimidad como una nueva variable dentro del proceso de excitación.

Basson asegura que si bien es cierto que la mujer puede experimentar un “deseo espontáneo” fruto de la excitación y cuya finalidad sea “satisfacer una auténtica necesidad sexual”, la mayoría de las veces las mujeres y en especial aquellas que mantienen una relación de pareja de larga duración, acceden a un encuentro erótico en un estado de Neutralidad Sexual y por razones basadas en la intimidad buscan o se sienten receptivas a los estímulos que la llevan a potenciar la excitación sexual y por consiguiente a la satisfacción sexual (haya o no orgasmo).

Como ya hemos dicho en más de una ocasión, hombres y mujeres somos completamente distintos, pensamos, nos relacionamos, nos comunicamos, deseamos, satisfacemos nuestros deseos… de forma distinta, por lo que no es de extrañar que nuestra Respuesta Sexual también lo sea.

Conocer cómo funciona ésta, qué factores intervienen, sus diferencias sexuadas… es una de las claves más importantes para conseguir disfrutar de nuestra erótica y nuestra sexualidad, por ello a lo largo de las siguientes entradas intentaré ofrecer una serie de ideas que nos ayuden a entender y conocer mejor nuestra Respuesta Sexual y la del otro.

No os lo perdáis.

EYACULACIÓN FEMENINA

Aunque históricamente se ha hecho de los genitales el rasgo diferenciador de hombres y mujeres por excelencia, es precisamente en estos en lo que más nos parecemos.

El clítoris de la mujer es mucho más grande y parecido al pene de lo que pensamos, ambos provienen de la misma estructura embrionaria, sólo que en el caso del pene éste se desarrolla hacia el exterior, mientras que el clítoris lo hace hacia el interior.

Como vemos en la imagen su forma es bastante parecida. La parte externa del clítoris, aquella que podemos ver situada en la parte superior de los labios menores, unido a ellos y ligeramente recubierto por estos, es sólo su glande, equivalente al glande del pene, pero como os decía se prolonga hacia el interior de la vagina a través de dos cuerpos cavernosos (que al igual que los del pene aumentan su riego sanguíneo y por consiguiente su tamaño durante la fase de excitación), que inervan a modo de raíces la entrada de la vagina (los 2 – 3 primeros centímetros) la uretra y las Glándulas de Skene, responsables de la “Eyaculación femenina”  y de las que hablaremos a continuación.

Teniendo en cuenta que los genitales masculinos y femeninos no son tan distintos como creíamos, que ambos provienen de la misma estructura embrionaria y que fisiológicamente son muy parecidos, parece lógico que su respuesta también lo sea. Veamos si esto es así.

Como decíamos al principio el reconocimiento del placer femenino en culturas como la nuestra, que entendía la reproducción como fin último de la Sexualidad Humana, es relativamente reciente, por lo que aún hoy en día se desconoce el funcionamiento de aquellos órganos, zonas o estructuras que, formando parte también de nuestros genitales, poco tienen que ver con la reproducción.

Es el caso por ejemplo de las Glándulas de Skene, lo que algunos científicos han llamado la próstata femenina, una zona residual presente en un 80% de las mujeres aproximadamente, situada en la parte anterior de la vagina, alrededor del orificio externo de la uretra y colindando con la cara interna del clítoris a la que muchos han llamado Punto “G”.

Pero… ¿por qué no todas las mujeres lo tienen? Os estaréis preguntando.

Esto tiene que ver con lo que los investigadores han llamado la progónada indiferenciada. Al inicio del proceso embrionario se podría decir que todos somos mujer y es la inducción de ciertas hormonas a lo largo del proceso de gestación lo que hace que el nuevo ser se sexúe, se construya como hombre o mujer. En algunos casos quedan restos de aquello que de haberse sexuado en masculino sería una próstata dando lugar a estas famosas glándulas (Glándulas de Skene) que como en el caso de la próstata masculina secretan un líquido compuesto por creatina, fosfatasa ácida prostática, fructosa, glucosa y proteína PSA que es expulsado cuando las glándulas están llenas o mediante las contracciones que se producen durante el orgasmo, al ser presionadas como consecuencia de la inflamación de las paredes vaginales, clítoris, labios, etc…

Este líquido (el semen femenino como lo definieron Hipócrates y Galeno, padres de la medicina o, el jugo del amor según Freud, padre del Psicoanálisis) no siempre es secretado hacia el exterior, porque en muchos casos estas Glándulas carecen de orificio de salida que permita su expulsión, por lo que es vertido en la uretra y, de ahí que muchas mujeres sientan la necesidad, urgencia en muchos casos, de orinar tras los encuentros eróticos.

La cantidad de líquido vertida por cada mujer depende del tamaño de sus Glándulas, que oscila entre los 2 y 5 centímetros y de la capacidad de las mismas para vaciarse y llenarse de nuevo que, en muchos casos se producen a gran velocidad, pero nada tiene que ver con el grado de satisfacción del encuentro, con la calidad del orgasmo o con cómo se alcance éste.

 

Por su proximidad a la cara interna del clítoris, zona a la que muchos han llamado punto “G” (que desde mi humilde punto de vista no es más que una estrategia más para volver a meter dentro lo que fuera sacado fuera: el placer femenino y de avivar la eterna discusión: orgasmo clitoriano Vs vaginal) se ha intentado relacionar la eyaculación femenina con éste y con el orgasmo. Lo cierto es que al estimular esta zona (la pared anterior de la vagina) mediante una penetración por ejemplo, la presión que ejercemos facilita la expulsión de este líquido. Pero la eyaculación femenina no está ligada únicamente a contextos eróticos, se puede producir  por diferentes motivos, al presionar la musculatura pélvica, al dar a luz o como ya hemos dicho simplemente cuando las glándulas se llenan, sólo que en muchas ocasiones (fruto del desconocimiento de la fisionomía genital no reproductiva de la mujer) estos se han definido como pérdidas de orina, llegando incluso a someter a intervenciones quirúrgicas a aquellas mujeres que no se encontraban en paz con estas secreciones, ahora tan deseadas y promocionadas.

Al hilo de esto aprovecharé para desmentir otra de las falsas ideas que circulan en torno a la Eyaculación Femenina y que argumentan que cuando ésta se produce es porque el orgasmo ha sido más intenso.

Aquí hay que tener en cuenta que el orgasmo es un fenómeno psicofisiológico en el que intervienen factores físicos y psicológicos,  por ello conviene diferenciar entre la sensación física del orgasmo y la sensación subjetiva del mismo, que es en última instancia la que definirá cómo ha sido éste.  Como ya hemos dicho la Eyaculación Femenina se produce por la secreción de las Glándulas de Skene, un tejido residual que no poseen todas las mujeres y que no siempre se manifiesta externamente, pero además este fenómeno no tiene por qué estar ligado a una experiencia erótica, por lo que pretender hacernos creer que los orgasmos en que se produce eyaculación son más intensos (y con ello se entiende mejores) que aquellos otros en los que no la hay, no es sino una estrategia más para amoldar el estilo de goce femenino al del varón y una forma más de intentar dirigir y normativizar nuestro goce, generando frustración e insatisfacción entre aquellos que se sienten fuera de la norma.

Como siempre digo, en cuestiones de sexualidad cuantas menos recetas y prescripciones mejor, porque de no ser así corremos el riesgo de convertir el deseo en deber, y cuando las cosas surgen del deber hacer y no del desear,  no se disfrutan y si no nos satisfacen no son de calidad.

 Como vemos la eyaculación femenina es posible, pero no por ello imprescindible para disfrutar ni una meta a alcanzar. Hemos de entenderla como una añadido más a nuestro erótica, a nuestro goce, pero no como el desencademante del mismo ni mucho menos como prueba de éste.

Con o sin eyaculación te invito a disfrutar de las peculiaridades de tu erótica.

Conociendo la erótica femenina

 

El reconocimiento del placer femenino es relativamente reciente en nuestra cultura. Puesto que suponía por un lado aceptar que la reproducción no es el único fin de la Sexualidad Humana, sino que ésta cumple además una función relacional y recreativa  y lo más importante, que el destino de las mujeres no es la maternidad. Ésta (la maternidad) es más una cuestión de deseos (de placeres por qué no) que de instintos o condición y por ello sujeta a la capacidad y libertad de los individuos para satisfacerlos cuándo y del modo que les resulte más satisfactorio (le pese a quien le pese).

 Este Orden Sexual Reproductivo ha supuesto la subordinación del placer femenino al modelo de goce masculino (genital y reproductivo) dificultando a las mujeres la vivencia y expresión de su sexualidad y su erótica, conocer y explorar su placer y por ello, aún hoy en día, andamos un poco verdes en este terreno.

Discusiones sobre el orgasmo clitoriano o vaginal, siguen estando muy presentes en los debates sobre sexualidad y fenómenos como  el punto “G” o la eyaculación femenina continúan  siendo todo un misterio para muchos (y no es de extrañar con las escasas investigaciones que hay al respecto), por ello, aprovechando la conmemoración del Día Internacional de la Mujer el próximo día 8 de Marzo, dedicaremos éste y los siguientes post a tratar de aclarar un poquito mejor estos asuntos.

¡No te lo pierdas!

 

Claves para disfrutar en pareja del día del amor

Muchos afirman que ésta es una fiesta comercial, una excusa más para sacarnos dinero y lo cierto es que los grandes almacenes han encontrado un gran filón en la fiesta de San Valentín y por supuesto lo explotan al máximo. Podemos decidir no entrar en este juego, pensar que cualquier día es bueno para celebrar y demostrar a nuestra pareja el amor que sentimos de forma especial, pero… ¿de verdad lo hacemos? ¿En serio buscamos otro día para hacer algo especial con nuestra pareja y celebrar el amor que nos tenemos? La mayoría de las veces no.

El estresante ritmo de trabajo, las preocupaciones, el cansancio o la pereza favorecen que muchas veces aparquemos el objetivo de hacer algo especial, de sorprender a nuestra pareja, de demostrarle lo importante que es para nosotros o recordar los buenos momentos que hemos vivido juntos. Por ello os invito a aprovechar la fiesta de San Valentín para hacer todo aquello que a menudo descuidamos en nuestra relación de pareja, a salir de la rutina y en definitiva a cultivar nuestro deseo y nuestro amor.

El amor y el deseo son como una planta,  que si no se riega, se saca al sol o se protege de la lluvia y el frio, al final muere.

Cada relación de pareja es un mundo, o como dice una persona muy sabia que me ha enseñado mucho, dos mundos que se unen para formar uno nuevo, por ello cada uno de nosotros es libre decidir cómo quiere sorprender a su amado/a, cómo van a cultivar ese deseo y van a celebrar su amor. Esta tarea no es fácil, puede incluso agobiarnos, pero no te preocupes, a continuación te doy una serie de calves e ideas que pueden ayudarte a crear una velada de lo más satisfactoria:

1.- Salir de la rutina no significa cambiar nuestro estilo de vida: Podemos convertir aquellas acciones tan rutinarias como desayunar, comer, ducharnos o ir al trabajo en un momento especial que le aporte una dosis extra de placer y alegría a nuestro día modificando pequeños aspectos. Muchos de vosotros tendréis horarios distintos de trabajo y probablemente no desayunéis juntos, si os lo podéis permitir os animo a compartir la primera comida del día porque, esto que parece una tontería, puede poner una de las primeras piedrecitas en el camino de lo que será un día lleno de goce en pareja. Si ya lo hacéis podéis animaros a preparar un desayuno un poco especial ¡no seáis perezosos! luego lo agradeceréis, o desayunar en un lugar distinto de la casa, decorar la mesa, dejar alguna nota… ¿por qué no salir de la rutina de la cena romántica y preparar un desayuno romántico que nos alegre el día?

El trayecto al trabajo también puede ser más excitante que otros días, anímate a dejarle alguna nota en el coche, un detallito, puedes enviarle un sms diciéndole que ponga la radio y sorprenderle con alguna canción que os recuerde algún momento especial de vuestra relación.

La ducha puede convertirse en otro momento especial, atrévete a compartirla, o déjale una pegatina en el albornoz resaltando algunas de sus cualidades, una declaración o un chiste que tengáis en pareja. ¡Eres guapo y lo sabes! Eres que mejor me sabe hacer…

Pero ¡ojo! cambiar la rutina también puede partir de asumir tareas que a menudo no hacemos, por ejemplo, si siempre es ella quien baña a los niños proponle hacerlo tú (y si a esto le sumas el cariño te he preparado una copa de vino y un aperitivo, siéntate y descansa ¡te coronas!) o sacar la basura, hacer la lista de la compra…

2.- Diferencias sexuadas en referencia a la erótica: A veces caemos en el error de pensar que lo que yo deseo o me gusta también excita al otro y no tiene por qué ser así. No es necesario que diga  que hombres y mujeres somos completamente distintos (como tampoco que no hay dos hombres o dos mujeres iguales) pensamos, nos relacionamos, comunicamos y aquí viene lo importante en lo que nos atañe hoy, deseamos de forma distinta.

Los sexólogos hablamos del deseo como una especie de juego en el que hombres y mujeres juegan de forma distinta o con diferente motivación y para explicar esto diferenciamos dos tipos de deseos: Deseo LE (le deseo) y Deseo LO (lo deseo).

Por regla general la erótica masculina responde a un DESEO LO (aunque también podemos encontrar a mujeres con este tipo de deseo), es decir su deseo se activa más que por el jugador por el juego que este propone (una masturbación, un coito o un abrazo) y suele ser una erótica más ejecutiva, cuantificadora, visual y menos ligada a los  sentimiento.  Mientras que por regla general la erótica femenina responde a un DESEO LE, es decir, no lo activa tanto el juego en sí (una masturbación un coito o un abrazo), sino el jugador y por ello está más ligada a la existencia de un vínculo afectivo con el otro y es más global, menos genitalizada, de manera que su excitación puede surgir por diferentes caminos que no tienen por qué estar asociados a estímulos eróticos.

Por eso a la hora de preparar una sorpresa a nuestra pareja o proponerle alguno nuevo hemos de tener en cuenta este detalle. Y para que lo entendáis mejor os pongo un ejemplo de una pareja heterosexual, un chico con deseo Lo y una chica con deseo LE: El chico llega súper cansado a casa y dice, buf!! Después de cenar me voy a la cama. Y mientras está cenando está pensando que ganas tengo de pillar la cama, que cansancio…Terminan de cenar y cuando llega a la habitación encuentra a su pareja con un conjunto nuevo de lencería y una actitud súper provocadora ¿Qué pasa? Que se le olvida el cansancio y se prepara para la acción, se excita.

Sin embargo si se hubiese dado la situación contraria, si fuese la chica la que llega cansada y el chico es el que la sorprende en esta actitud, probablemente el chico no consiga su objetivo, quizá le hubiese salido mejor la jugada preparándole una cenita, un masaje relajante, enviándole algún mensajito romántico durante el día….

Pero cuidado, estas etiquetas exclusivas de uno u otro sexo, podemos encontrar chicas con un deseo Lo y chicos con un deseo Le, lo importante es que consigamos descifrar el deseo de nuestra pareja para aprender a proponerle aquello que a nosotros nos apetecería hacer de la forma en la que él o ella accedería a hacerlo.

Yo os doy algunas ideas para que las adaptéis a la forma de desear de vuestra pareja:

  • Estamos acostumbrados a oír lo que no les gusta a los demás, ¿por qué has dicho eso? No me gusta que hagas eso, otra vez te has dejado la leche fuera del frigorífico, se te ha olvidado…. Te invito a que redactes una carta con todo lo bueno que tiene y te aporta tu pareja y que le hagas entrega de ella de un modo especial. A veces más que el detalle en sí lo que importa es cómo se entregue éste. Te propongo que a modo de gymkhana prepares diferentes pistas y  pruebas que tu pareja deberá pasar hasta conseguir encontrar su regalo. Por ejemplo: que se quite alguna prenda, que descifre algún acertijo, que te dé a comer algo sin poder utilizar las manos, sólo con la boca…. Siempre pensando en cosas que a la otra persona no le desagraden y no le supongan un esfuerzo, recuerda que el regalo lo haces tú.
  • Puedes preparar el túnel de los sentidos: Pon la música que más le gusta y su fragancia preferida y cuando llegue a casa espérale/la con un pañuelo, véndales los ojos y comienza a hacerle disfrutar, puedes darles diferentes platos a probar, incluso algunas partes de tu cuerpo, y masajea el suyo, hazle sentir la persona más deseada.
  • Podéis coger un corte de una película erótica y enviárselo acompañado de un mensaje picantón haciéndote pasar por el o la protagonista.
  • Dejar un mensaje tipo sígueme en la entrada de casa y dejar vuestra ropa a modo de pista para que os encuentre.
  • Enviarle una carta bajo el nombre de “el gimnasio del sexo” o lo que se os ocurra y adjuntar una tabla con diferentes posturas o prácticas eróticas que te gustaría llevar a cabo.

3.- No somos (ni tenemos por qué) ser adivinos: A veces caemos en el error de pensar que por el hecho de conocernos desde hace “X” tiempo  el otro ha de saber lo que deseo o me apetece en cada momento y esto no es así. Nuestras necesidades, expectativas, emociones, deseos… cambian a lo largo de nuestra vida (incluso dentro de un mismo día) por lo que resulta muy complicado por mucho que nos conozcamos saber qué piensa, quiere o necesita el otro en cada momento. Pero muchas parejas tienen dificultad para comunicar o pedir según qué cosas, sobre todo en el terreno de la erótica. Por ello os propongo un juego que puede ayudaron a romper estas barreras:

El juego consiste en escribir en varios papelitos una serie de deseos, de cosas que nos gustaría pedir a nuestra pareja  y meterlos en un bote, de manera que cuando estemos con nuestra pareja podamos sacar nuestros botes y llevar a cabo esos deseos que nos costaba verbalizar pero que queríamos compartir con nuestra pareja.

Estos deseos no tienen por qué limitarse al terreno de la erótica, puesto que no nos dividimos en parcelas independientes, sino que todas están entrelazadas, el hecho de que yo sienta que mi trabajo es importante para el otro/a hace que mi estado de ánimo cambie y con él posiblemente mi predisposición a mantener un encuentro erótico. De manera que cada pareja decidirá en qué parcelas de su relación decide utilizar este juego.

Otra variedad es la gynkhana corporal: marcar con un boli o rotulador que puedas borrar fácilmente, aquellas zonas de tu cuerpo que mayor placer te proporcionan. Puedes marcar con un color las que te resultan más excitantes y con otro distinto las que menos placer te aportan u ordenarlas por desde aquellas que te proporcionan menor dosis de placer hasta aquellas que te llevan al clímax.

4.- Parejas en la distancia: las Nuevas tecnologías de la Información y la Comunicación ponen a nuestro alcance toda una amplia gama de recursos que nos facilitan el contacto: videollamadas, servicios de mensajería instantánea que nos permiten editar y enviar vídeos, fotografías o audio de…, incluso aplicaciones o juguetes eróticos como Kilc – Klic que nos permiten compartir ciertas prácticas eróticas aún en la distancia. Aprovecha todo lo que la tecnología nos ofrece y sácale el máximo partido para disfrutar de tu sexo y de tu pareja.

5.- Es el día del amor, también del amor propio: Por ello te invito, tengas o no pareja, a dedicarte unos minutos a ti, a disfrutar de tu cuerpo, a hacer aquello que más te apetece y que a menudo relegas a un segundo plano, porque para conseguir disfrutar en pareja lo más importante es aprender a disfrutar de uno mismo, sentirse cómodo con lo que somos y lo que tenemos.

¡¡Os deseo un placentero y satisfactorio Día del Amor a todos!!

Cuando la política entra en el sexo, el deseo sale por las ventanas

Cuando la política entra en las aulas, la educación sale por las ventanas, acostumbra a decir una persona muy sabia a la que le debo gran parte de lo que soy y lo que se. En cuestiones de sexualidad sucede algo parecido, podríamos decir que cuando la política entra en el sexo el deseo sale por las ventanas.

Cuando los sexólogos hablamos del deseo no lo hacemos como sustantivo sino como verbo, porque cuando nos referimos a él hablamos de acciones y de interacciones y no lo limitamos al terreno de la erótica, o mejor dicho de lo genital, pues entendemos que el goce, satisfacer nuestra sexualidad, nuestra peculiar forma de ser y sentirnos hombres y mujeres  va más allá de los encuentros eróticos.

Muchos de estos deseos responden a nuestro anhelo de compartir(nos) con otro, es decir de hacer partícipe, cómplice de mi desear a otro. El deseo de procrear  puede ser un ejemplo de estos deseos que decidimos compartir con otro  y que necesita en muchos casos, no sólo de la disposición del otro a satisfacerlo, sino también de su deseo de procrear y hacerlo con el sujeto que demanda su acción.  Cuestiones que a veces nos ponen en más de un aprieto, cuando este deseo se gestiona  en pareja. Y es que el deseo no es algo que se elija sino que se descubre, de manera que no puedo elegir desear ser madre o padre, del mismo modo que no puede elegir la orientación de mi deseo erótico, es decir sentirme atraído hacia los hombres o las mujeres.  Yo no elijo qué me excita y que no, o que deseo y que no, sino que lo descubro y una vez descifrado esto puedo decidir satisfacerlo o no, dónde, cuándo…

De manera que la maternidad o la paternidad más allá de una opción es un deseo y por ello considero fundamental que las personas, hombres y mujeres (las mujeres gestan pero ambos se embarazan, pues el embarazo no es sólo un estado físico sino también psicológico por el que aquellos que desean procrear se preparan para asumir un nuevo rol, el de padre/madre, familia) tengamos la oportunidad de decidir cuándo deseamos ser padres o madres y bajo qué condiciones estamos dispuestos a asumir esta responsabilidad.

Intentar regular algo en lo que no tenemos capacidad de decisión y que pertenece al terreno de la intimidad con reglas de lo público perjudica más que beneficia, y es que cualquier tipo de ley, norma o dogma que pretenda normativizar, imponer o prescribir cómo ha de ser el sexo (entendido como condición humana) no sólo estigmatiza la DIVERSIDAD implícita a éste y niega nuestra particular forma de desear y sentirnos deseados, sino que además  desliga nuestros deseos del desear propio y subjetivo subordinarlos  a la deseabilidad social, a lo que se espera de nosotros, lo normal, lo que hay que hay desear…en definitiva al deber. De manera que nuestros deseos ya no responden a una cuestión de goce o satisfacción personal sino de deber para con la comunidad. Convirtiéndose esto, a propósito, en la base de la mayoría de las consultas que atendemos los sexólogos (y tiene gracia que seamos nosotros precisamente los que denunciemos estas cuestiones).

¿De verdad vamos a permitir que otros (llámese Estado, Iglesia, moda…) dirijan nuestros deseos, decidan qué, a quién, cómo o cuánto desear?

Luchar contra todas estas políticas que pretenden regular la sexualidad va más allá de estar o no a favor del matrimonio homosexual, el aborto, los métodos aticonceptivos o la edad legal para mantener relaciones sexuales, se trata de defender nuestra condición de sexuados y la diversidad que ésta implica,  nuestra particular forma de ser y sentirnos hombres y mujeres, de desear y sentirnos deseados, nuestra peculiar forma de amar y compartirnos con otros, de formar familias… en definitiva de defender nuestra individualidad, nuestro sexo, aquello que nos hace únicos y especiales.

 

No es con leyes penales no con coerciones con lo que se conocen y potencian los valores y peculiaridades de los individuos.  (E. Amenzúa)

Ser liberal, amigos míos, es no intentar convencer a tus vecinos de tus ideas, sino tratar de vivir con ellos, con las ideas diferentes.  (G. Marañón)

Conozcamos un poquito mejor la masturbación

Como os contaba ayer, sensasexus.com vuelve a las ondas y hemos querido inaugurar nuestra sección de sexo en “El expreso de la mañana” de www.sevillawebradio.com con un tema que ha dado mucho que hablar en los últimos días, la masturbación, probablemente una de las prácticas eróticas más perseguidas a lo largo de la historia de Occidente y sobre la que a pesar de todo lo que se ha hablado parecen no quedar muy claros algunos conceptos, mitos o falsas ideas. Por ello a continuación doy respuesta a algunas de las preguntas más comunes que han llegado a mi consulta:

¿Qué es la masturbación? Y… ¿Para qué sirve?

La masturbación o el autoerotismo como a mí  me gusta llamarlo es una estrategia de aprendizaje que nos ayuda a descifrar las claves de nuestro placer ya que nos permite tomar conciencia de nuestro cuerpo, conectar con él y con las sensaciones que al estimularlo experimentamos. Por ello es una de las técnicas más eficaces y eficientes en el aprendizaje orgásmico, porque sí, a tener orgasmos se aprende, nadie nace sabiendo, y se aprende a través de la autoexploración, conociendo, tomando conciencia y conectando con el propio cuerpo y las sensaciones que su estimulación produce.

¿Recomiendas la masturbación a tus clientes?

Dependiendo del tipo de demandan por el que se acude a terapia, a veces ésta es una estrategia de gran utilidad para aprender a resolver pequeñas dificultades, como puede ser el caso de impotencias, eyaculaciones precoces, los mal llamados vaginismo, incluso en casos de deseo hipoactivo, lo que comúnmente se conoce como ausencia de deseo. Pero además de todo ello, la masturbación es como decía una estrategia que nos ayuda a conocernos mejor y por ello facilita el aprendizaje orgásmico, el hecho de que cada uno de nosotros tome conciencia de cómo puede despertar ciertas sensaciones placenteras y satisfacerlas, definir qué es lo que desea, lo que le gusta o le apetece y cómo quiere satisfacerlo, resulta de vital importancia cuando nos decidimos a compartir nuestro placer con otro, a gestionarlo en pareja, es decir, a tener un encuentro erótico. A veces conozco a parejas cuya queja es que el otro no sabe hacerme gozar, no sabe hacerme disfrutar… y al indagar descubres que él o ella tampoco sabe muy bien cómo hacerlo, nunca se ha parado a pensar qué es lo que desea, cómo le gusta satisfacer ese deseo. Por ello la masturbación no sólo nos ayuda a conocernos mejor, sino a tomar conciencia de nuestra responsabilidad para con nuestro placer y a definir con más facilidad qué tipo de encuentros eróticos queremos, qué esperamos de ellos y cómo deseamos que sucedan. Pero ¡ojo! No por ello estoy diciendo que aquellas personas que no se masturben  no logren una vivencia satisfactoria de su sexualidad o sean incapaces de lograr unos encuentros eróticos satisfactorios. Hay quien es capaz de correr 10 km sin haber hecho un entrenamiento previo y hay quien necesita prepararse para poder correr esos 10 Km. Como todo dependen de las cualidades, necesidades, capacidades… de cada uno. Y por supuesto tampoco estoy prescribiendo la masturbación, simplemente considero que mi deber como sexóloga es aportar ideas desde el rigor científico, al margen de dogmas o ideologías, que permitan a las personas conocer y aceptar su sexo y sobre todo aprender a disfrutar de él desde criterios únicos y personales de acuerdo a su goce, deseos, valores, expectativas, creencias…

¿Qué perjuicios puede entrañar la masturbación?

Creo que el único daño que la masturbación puede ocasionar a quien la practica es el sentimiento de culpa o de traición que entraña cuando ésta entra en el conflicto con sus creencias religiosas, valores, noción de sexualidad, educación…

¿Quiénes se masturban más hombres o mujeres?

Lo cierto es que aunque las estadísticas siguen diciendo que los hombres se masturban más que las mujeres (a pesar de que ambos mienten y es que los hombres suelen exageran en cuanto a la frecuencia con la que recurren al autoerotismo mientras que las mujeres lo hacen a la baja) creo que esta tendencia se ha igualado bastante en los últimos años. Ha habido muchos movimientos que han apostado por la sexualidad femenina y que han contribuido a visibilizar y darle el respeto que merece el placer femenino que no es igual que el masculino ni está subordinado a él. Y sobre todo porque se ha promocionado una visión mucho más amplia de la sexualidad humana y sus funciones, asumiendo que a parte de una función reproductiva ésta cumple también un papel  relacional (nos ayuda a comunicarnos emocionalmente con nuestra pareja y conocer mejor nuestro cuerpo y a dialogar con él) y recreativo (nos permite disfrutar, gozar, satisfacer nuestros deseos eróticos sean cuales sean, en solitario o en pareja).

¿Es normal masturbarse?

¿Es normal cenar un plato de cocido con su correspondiente tocino, morcilla…? Pues probablemente para muchos no, pero esta es una de sus cenas preferidas de mi abuelo con 95 años. Él lo ve totalmente normal, porque forma parte de su estilo de vida, por le resulta agradable, le gusta y no le hace ningún mal. Con la masturbación como con el resto de prácticas eróticas sucede un poco lo mismo. Las que para unos gozan de legitimidad para otros no y algunos incluso se escandalizarán. Pero todas ellas son igual de lícitas y si ha de haber algún agente de legitimación en la sexualidad humana, este ha de ser por un lado el GOCE, la satisfacción que el ejercicio de dichas prácticas nos produzca y por otro el RESPETO a la diversidad de opiniones, posturas y formas de vivir, expresar y satisfacer la sexualidad de cada cual, entendiendo que ésta es una dimensión individual, personal, que cada uno tiene la suya. A mí me gusta parafrasear a Silberio Saéz y decir que la sexualidad es al sexo lo que la personalidad es a la persona.

El problema viene cuando intentamos controlar lo privado con las normas de lo público, entonces caemos en el error de jerarquizar, normativizar, dualizar… e inevitablemente a generar malestar entre aquellos que sienten que se quedan fuera de la mayoría.

Por ello los sexólogos creemos que nuestra función no es la de actuar como líder, árbitro o juez en cuestiones de alcoba, no porque seamos menos valientes que algunos tertulianos, expertos o ministros, sino porque consideramos que como dice un buen maestro, Carlos de la Cruz, nuestra tarea no es generar obediencias sino coherencias, es decir permitir que las personas conozcan y acepten su sexo y  sobre todo aprendan a disfrutar de él desde criterios únicos y personales, de acuerdo a su goce, deseos, valores, expectativas, creencias… de manera que cada cual decida y defina qué está dentro de su “normalidad”.

¿La masturbación es buena o mala?

Hoy en día no sólo sabemos que la masturbación no entraña ningún riesgo para nuestra salud sino que además el autoerotismo contribuye entre otras muchas cosas a mejorar la calidad de nuestras relaciones eróticas, pero ello no nos puede hacer caer en el error de las prescripciones porque de este modo estaríamos igualmente adoctrinando, intentando dirigir la erótica de los demás. Y como decía el maestro G. Marañón (uno de los padres de la sexología sustantiva en España) ser liberal, amigos míos, es no intentar convencer a tus vecinos de tus ideas, sino tratar de vivir con ellos, con las ideas diferentes. Y en esta línea hemos de caminar los profesionales de la sexología.

¿Qué beneficios puede tener la masturbación?

A parte de su función didáctica en cuanto a lo que el aprendizaje orgásmico se refiere la masturbación nos ayuda a hacer las paces con nuestro cuerpo y es que al aprender a disfrutar de él lo miramos desde otra perspectiva, además de las cosas negativas, ese michelín, ese pecho pequeño… apreciamos también lo positivo que tenemos y que nuestro cuerpo nos puede dar y esto es más importante de lo que parece a la hora de construir nuestro autoconcepto.

Pero además nos ayuda a definir mejor que tipo de encuentros eróticos queremos, a ganar en seguridad y por ende a poder gestionar mejor qué vamos a hacer. Pero además de todo esto está comprobado que mejora el estado de ánimo en cuadros depresivos, por la liberación de endorfinas (las llamadas hormonas de la felicidad) y cortisol una hormona que genera nuestro propio cuerpo y que nos ayuda por ejemplo a metabilozar mejor las grasas, hidratos de carbono o proteínas, a reducir los síntomas de enfermedades inflamatorias, reumáticas y alergias y en el caso de los hombres además  a prevenir el cáncer de próstata.

La masturbación puede ayudarnos también a aliviar la ansiedad o algunos tipos de migrañas, relajarnos, prevenir síndrome premenstrual o dolores lumbares entre otros…   Sin embargo no quiero que se entienda que yo estoy prescribiendo la masturbación, en cuestiones de sexualidad cuantas menos normas, mandatos, preceptos o recetas mejor.

Si no entraña ningún riesgo para la salud… ¿Por qué se cree que la masturbación es perjudicial? ¿De dónde vienen esas ideas?

Principalmente por dos errores o malinterpretaciones históricas: una religiosa y otra de carácter médico.

La primera tiene que ver con la historia de Onán, el personaje bíblico quien tras la muerte de su hermano mayor debía casarse con su cuñada (como ordenaba la ley judía) para darle hijos, los cuales no serían considerados suyos sino  de su difunto hermano, con lo que Onán pasaría a un segundo plano en el reparto de la herencia de su padre, de acuerdo a la Ley de primogenitura que imperaba en aquel momento. Por ello Onán, para no darle hijos a su cuñada cuenta la Biblia en su libro del Génesis que vertía fuera de Tamán y por ello fue castigado por Dios.

De este relato hubo dos interpretaciones, por una parte se entendió que Onán fue castigado por verter fuera de Taman y otra, que además de por este hecho, por violar la Ley del Matrimonio por Levirato,  Onán fue castigado por su codicia al pretender quedarse con toda la herencia de su padre no dándole hijos a Taman. Como todos sabemos la interpretación que se popularizó y difundió fue la primera, la que explica que Onán fue castigado por verter fuera de Taman, y de ahí la idea de que eyacular fuera de la vagina  fuese pecado, el pecado de Onán, el onanismo, que erróneamente se asoció a la masturbación, porque como vemos lo que narra la Biblia no es una masturbación sino un coito interruptus.

Y el segundo error se le atribuye al médico suizo M. Tissot, quien tras observar que la mayoría de los pacientes del manicomio en el que trabajaba se masturbaban, y dar  por supuesto que el resto de la población no lo hacía, concluyo en su libro “El Onanismo” que la masturbación era el origen de muchas de estas enfermedades, lo que supuso el origen de otras muchas malinterpretaciones y estudios que pretendían demostrar sus efectos nocivos, la mayoría de ellos de dudo rigor científico.

Espero haber aclarado vuestras dudas y sobre todo haber generado más preguntas.

¡Sean felices!

Sensa sexus en las ondas

Así es, sensasexus.com vuelve a las ondas y lo hace en una de las mejores emisoras on-line: www.sevillawebradio.com, como colaboradora en su programa matinal El Expreso de la Mañana presentado y dirigido por Salvador Miro y Noelia Mejías Cuenca, grandes profesionales del periodismo. 

¿Os lo vais a perder?

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Paso lista.

La masturbación, ¡Ya estamos con que la abuela es virgen!

“Cuando la gente se preocupa por ser normal,

a veces vive la tragedia de acabar siéndolo”

(Joserra Landarroitajaúregui)

Hace algunos días leíamos en ABC.es el siguiente titular ¿Cómo se evita la masturbación? Un artículo escrito por un equipo de profesionales de la Universidad de Navarra que forman parte del proyecto Educación de la Afectividad y Sexualidad Humana, a través del cual se ofrecen una serie de pautas para no caer en el ejercicio de dicha práctica. En el artículo no se afirma de forma explícita que la masturbación sea perjudicial para la salud, pero su título puede darnos algunas pistas sobre cuál es la postura de quienes lo firman ante el autoerotismo.  

Las consecuencias nefastas de la masturbación o sus beneficios se han convertido en protagonistas de incontables tertulias sobre sexualidad a lo largo de la historia y es que ésta es una práctica erótica universal. Ha estado presente en todas las civilizaciones y lo está en todas las culturas aunque no reciba el mismo tratamiento.

En la historia de Occidente ha sido probablemente una de las prácticas eróticas más perseguidas como consecuencia de dos grandes errores o mal-interpretaciones: uno teológico y otro médico.

El primero de ellos tiene que ver con la historia de Onán (de ahí la expresión onanismo) que se recoge en el libro del Génesis:

Génesis 38:7-10

Y Er, el primogénito de Judá, fue malo á los ojos de Jehová, y quitóle Jehová la vida.Entonces Judá dijo á Onán: Entra á la mujer de tu hermano, y despósate con ella, y suscita simiente á tu hermano.Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, sucedía que cuando entraba á la mujer de su hermano vertía en tierra, por no dar simiente á su hermano.10 Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y también quitó á él la vida.

Personalidades tan relevantes del Catolicismo como San Jerónimo de Estridón interpretaron que el pecado de Onán residía en el hecho de derramar su semilla (el semen) y este fragmento bíblico fue utilizado para condenar la masturbación.

Lo cierto es que no sabemos si Onán se masturbaría o no porque como vemos lo que se narra en la Biblia es un coitus interruptus  y probablemente lo que enfadase a Dios fuese más allá de su eyaculación extravaginal. Según marcaba la Ley Judía, a la muerte de su hermano Onán debía contraer matrimonio por Levirato con su cuñada Tamar y darle descendencia. Según esta Ley los hijos tenidos con Tamar no serían considerados suyos sino de su difunto hermano, por lo cual heredarían el derecho de primogenitura y desplazarían a Onán a un segundo lugar, por lo que otros muchos (quizá con menos poder divulgativo y de persuasión) afirman que independientemente, o además de violar las leyes del matrimonio levirato, el pecado de Onán fue la codicia al pretender apoderarse de toda la herencia de su padre.  ¡Ay! cuán distintas serían las cosas si se hubiese puesto tanto empeño en erradicar y condenar la codicia como la masturbación, probablemente tendríamos menos Gürtel, Nóos, ERE fraudulentos, etc…

Sea como fuere y conocida la historia de Onán la teoría del pecado a mi juicio cae por su propio peso.

Veamos ahora cuál fue el error médico que condujo a pensar que el autoerotismo era perjudicial para la salud.

A principios del siglo XIX el médico suizo M. Tissot especialista en enfermedades de los nervios como se conocía en la época a lo que hoy podríamos definir como psiquiatra, trabajaba en un manicomio donde apreció que la mayoría de sus internos se masturbaban y dando por supuesto que el resto de mortales no lo hacía concluyó que la masturbación era la fuente de todo los males de sus pacientes. Probablemente si hubiese ampliado la muestra de estudio sus conclusiones hubiesen sido otras, o no, ya que la sombra del pecado y la culpa planeaba muy de cerca en la sociedad del momento y quizá muy pocos hubiesen reconocido ejercer tal práctica.

La masturbación ha tenido muy mala prensa a lo largo de la historia en Occidente, Hoy en día sin embargo sabemos que el autoerotismo no tiene efectos nocivos, salvo el sentimiento de culpa que para aquellas personas que practicándolo lo consideran inmoral, pecaminoso, indecente…

Sabemos a demás que nos ayuda a conectar con nuestro cuerpo, a entender sus reacciones, sensaciones, sus cambios… en definitiva a conocernos mejor y por ello es una de las técnicas más habituales y efectivas en el aprendizaje orgásmico porque si amigos, nadie nace sabiendo y a tener orgasmos se aprende. Y se aprende tomando conciencia de nuestro propio cuerpo, de las sensaciones que experimenta, de nuestros deseos y formas de satisfacerlos, escuchando las señales que éste nos envía y dialogando con él. Pero esto no quiere decir que quien no se masturba no logre una vivencia satisfactoria de su sexualidad, no logre conocer, conectar y dialogar con su cuerpo. No podemos caer en el error de las prescripciones porque de este modo estaríamos igualmente adoctrinando, intentando dirigir la erótica de los demás de acuerdo a unas creencias y vivencias personales. Y como decía el maestro G. Marañón (uno de los padres de la sexología sustantiva en España) ser liberal, amigos míos, es no intentar convencer a tus vecinos de tus ideas, sino tratar de vivir con ellos, con las ideas diferentes. Y en esta línea hemos de caminar los profesionales de la sexología, nuestra labor como acostumbra a decir Carlos de la Cruz no ha de ser crear obediencias sino sembrar coherencias, ofrecer una educación sexual con rigor científico, alejada de doctrinas morales o ideologías, es decir una educación sexual desde la sexología que es la ciencia que estudia los sexos, los hombres y las mujeres y, una educación sexual con pedagogía, desde la que se aporten las herramientas necesarias a los sujetos para que puedan elaborar su personal y subjetiva noción de sexualidad. Y donde la diversidad sea entendida como un valor a cultivar que garantice que todas las sexualidades se sientan respetadas y representadas.

De qué nos sirve pasar de la culpa a la prescripción facultativa, de lo prohibido a los permisos, a fin de cuentas ambas posturas intentan dirigir nuestro desear. No sería más enriquecedor para todos apostar por la diversidad, promocionarla y cultivarla como valor y convertir el goce en el único agente legitimador de nuestro sexo, de nuestro modo de vivir y expresar nuestra sexualidad, nuestros deseos y formas de satisfacerlos.

ideas, tendencias, inventos… que marcaron un antes y un después en nuestra erótica.

A veces podemos situar en el tiempo una película por el estilismo de sus protagonistas, por su ropa, peinado, calzado, incluso por sus expresiones, el tono de algunas de sus conversaciones o sus reacciones ante determinadas situaciones. Pero también por su modo de relacionarse, se seducir, de expresar sus deseos eróticos y de satisfacerlos, roles sexuales… Y es que el sexo no es un añadido o un complemento indiferente a las influencias socioculturales y como cualquier aspecto de nuestra vida se ve condicionada no sólo por la cultura sino por sus modas, normas, innovaciones tecnológicas, leyes, etc…

Hoy haremos un repaso por aquellas ideologías, tendencias, inventos, comportamientos, prácticas eróticas o actitudes que han marcado un antes y un después en el modo de ver y entender la sexualidad en las últimas 6 décadas. 

Y como no podía ser de otra forma comenzaremos en los años 60, tiempo en el que la Revolución Sexual iniciada a mediados de los 50 se encontraba en pleno auge. Movimiento que desafió el Orden Sexual establecido poniendo en duda sus tradicionales códigos de gestión y la moral sexual imperante, cuestionando el papel tradicional de la mujer -“nosotras parimos nosotras decidimos”-  y por tanto también el del hombre no sólo en lo público sino también en lo privado, redefiniendo las relaciones de pareja y con ello la institución por excelencia, el matrimonio bajo el lema “amor libre”. Ideas que favorecieron la reivindicación y recuperación del cuerpo humano y su desnudez, de la sexualidad como parte integral del ser humano hecho que permitió romper con la noción reproductiva que se tenía de la sexualidad hasta ahora dándole paso al placer.

*Hemos de decir que en esto jugó un papel muy importante a la comercialización de métodos anticonceptivos hormonales, la píldora.

Abierta la brecha al culto al cuerpo y al placer los 70 se convirtieron en años de desinhibición y exhibicionismo y prueba de ello fue la proliferación de escenas de contenido erótico en el cine, dando lugar a un nuevo género cinematográfico el destape. Fueron muchas las actrices del momento que se apuntaron a esta moda para hacerse un hueco en el mundo de la gran pantalla, Mª José Cantudo, Victoria Vera, Ángela Molina… tendencia que contribuyó a romper con el miedo al desnudo y muchos prejuicios y tabúes en torno a las relaciones eróticas. 

En los años 80 la llegada de un nuevo electrodoméstico a los hogares de los españoles, el video, supuso la democratización del porno. Hasta entonces aquellos que deseasen disfrutar de las delicias de este género cinematográfico tenían que acudir a salas especializadas, con  la estigmatización que a veces ello conllevaba, salido, viejo verde, pervertido…. Con este nuevo aparatito en casa cualquiera podía disfrutar del porno en la intimidad y sin ser juzgado por ello lo que redujo el sentimiento de culpa de muchos de sus consumidores.

En los 90 un nuevo invento revoluciona la erótica de los varones, las líneas eróticas, a través de las cuales podían mantener encuentros eróticos figurados con la persona que se encontraba al otro lado del teléfono. Supuso una nueva forma de gestionar y satisfacer los deseos, ya no hacía falta el contacto directo con la otra persona para gozar del cuerpo y satisfacer la erótica. Dio lugar a nuevas formas de relación, comunicación y excitación entre los amantes y supuso una alternativa a la prostitución para otros muchos.

Pero la revolución en las tecnologías de la información y la comunicación no había hecho más que empezar. Con la llegada del 2000 su avance y comercialización llegó como un estallido y en pocos años servicios e instrumentos que sólo estaban al alcance de unos pocos se convirtieron en utensilios de uso común, como el teléfono móvil, los ordenadores portátiles o las conexiones a internet, que alcanzaron durante los primeros año de la década de los 2000 su punto álgido de extensión.

Durante estos años, fruto de su expansión, la TIC dejaron de estar asociadas al colectivo adulto, a fines laborales o comunicacionales para convertirse en herramientas de ocio, entretenimiento, diversión y por qué no goce erótico. Plataformas como los chat crearon un nuevo espacio de relación y encuentro entre amantes, un mecanismo a través del cual contactar con personas de cualquier parte del mundo y esto revolucionó las relaciones de pareja. El amor se convirtió en un motivo más para el turismo y la inmigración y… los programas de entretenimiento no tardaron en ver el filón que esto suponía, invitaban a personas que afirmaban haber conocido el amor a través de la red, incluso propiciaban el encuentro entre los amantes, lo cual avivó el fenómeno.

Las web cam pretendieron mejorar este fenómeno pero en muchos casos no sirvieron más que para romper la magia de aquel que se enamora del interior de la persona sin conocer o tener en cuenta su exterior, o de aquel otro que se excita con las palabras que recibe –cibersexo -,  para destapar engaños incluso algunos delitos. Sin embargo consiguieron darle un nuevo giro a lo que se conocía como cibersexo ofreciendo la oportunidad a los amantes de verse cara a cara y gozar de sus cuerpos. Una nueva versión actualizada de las líneas eróticas de los 90, pues el sector privado no tardó en ver la oportunidad de negocio que esto suponía y pronto aparecieron los primeros canales de sexo en la red, páginas en las que un amplio listado de hombres y mujeres ofrecen sus servicios a cambio de dinero y que como ya lo hicieran las líneas eróticas se han convertido en una alternativa a la prostitución.

Esta nueva forma de relacionarse y satisfacer los deseos o excitar al otro se ha extendido bastante en los últimos años y unido esto al creciente consumo de los llamados teléfonos inteligentes, con cámara de fotos, vídeo, conexión a internet, etc… ha dado lugar a un nuevo fenómeno conocido como sexting. Se trata del envío de fotografías o vídeos de contenido erótico. Y en esto las compañías privadas también han visto un hueco de mercado por lo que han aparecido numerosas aplicaciones (Snapchat, Wickr, Facebook´s Poke) que prometen una transmisión totalmente confidencial de estos datos, incluso borrar su contenido tras el transcurso de unos segundos a partir de su reproducción en el teléfono del destinatario, ordenador, etc.., algo que no siempre sucede así y se convierte en el origen de algunos casos de chantaje, burla, presión…. denominados sextorsión por algunos psicólogos o educadores. Este fenómeno está muy ligado también a las llamadas redes sociales, grandes plataformas de comunicación e información a través de las que compartir todo tipo de datos.

No sabemos qué nuevo fenómeno irrumpirá nuestra erótica en los próximos años. Yo os invito a explorar vuestros deseos, a tenerlos en cuenta y actuar de acuerdo a ellos, a no dejar que una moda pasajera los invada hasta el punto de anularlos. Recordar que todos somos sexuados y por ellos diversos, diferentes los unos de los otros y que ésta diversidad es la que nos hace únicos y especiales, atractivos a ojos de los demás sexuados y es el motor de nuestros encuentros y desencuentros. Os invito a salir de la trampa de la normalidad, lo políticamente correcto, lo saludable, en definitiva, a pasar de lo deseable a lo deseado.