“La Primera Vez”. Antes de nada…

Hablar de “la primera vez” supone hablar de lo desconocido, lo novedoso, algo en lo que no tenemos experiencia y que en la mayoría de los casos nos produce inseguridad y por qué no decirlo miedo.

Como la primera vez que conducimos un coche o nuestro primer día de trabajo, nuestro primer coito puede ser una experiencia emociónate o decepcionante. Todo depende de cómo sucedan los acontecimientos y  las expectativas que nos hayamos marcado.

A continuación os doy una serie de claves a tener en cuenta para que ésta y el resto de primeras veces sea de lo más placentera, no sin antes aclarar algunas ideas:

  1. En primer lugar puntualizar que, en cuestiones de sexualidad, como en otros terrenos, no hay sólo una primera vez, sino muchas primeras veces, pues cada encuentro erótico es único y especial y todos ellos son igual de importantes y disfrutables.
  2. TODOS, hombres y mujeres, sean cuales sean nuestras peculiaridades, limitaciones y potencialidades tenemos, la capacidad de gozar y hacer disfrutar a los demás. Al margen de que tengamos alguna enfermedad o discapacidad, seamos más o menos altos, jóvenes o mayores…
  3. “La Virginidad” es un concepto ligado a cuestiones morales más que fisiológicas y no existe ningún rasgos físico o biológico que nos permita averiguar si una persona es virgen o no, ni siquiera un médico podría certificar tal hecho.  Por ello, perder la virginidad no tiene más consecuencias que haber vivido una experiencia másen nuestra biografía sexual. Y el significado que esto adquiera, dependerá de cuestiones morales, religiosas, culturales, etc…
  4. NO hay una edad determinada, un momento o condición especial para mantener nuestro primer encuentro erótico. Esto responde a una elección personal, al deseo, los valores, expectativas… de cada cual. Y tan respetable y lícito es desear mantener un encuentro erótico en la adolescencia como en la adultez, o realizarlo antes o después del matrimonio, etc…
  5. Y por último puntualizar que, la primera vez no es un rito o una prueba que tengamos que superar (como la selectividad), sino que es una experiencia más dentro de nuestra biografía erótica (con mayor o menor relevancia dentro de ésta dependiendo de cada cual) y que la recordemos como un acontecimiento agradable o decepcionante, depende en parte de si lo que estamos haciendo surge fruto de nuestro deseo o por el contrario, responde a aquello que creemos tenemos que hacer.  Recordemos que la erótica responde a una cuestión de deseos, no de deberes. Y que cuando las cosas surgen del deber y no del desear no se disfrutan y, si no se disfrutan, no nos satisfacen.  
Dicho esto a continuación os daré algunas claves para disfrutar de ésta y el resto de primeras veces:
  1. Escoger bien a la persona con la que vayamos a compartir este momento. Si existe un buen clima de intimidad, confianza, complicidad, ternura…si os deseáis y os respetáis… será mucho más fácil que disfrutéis de la experiencia, ya que os sentiréis más cómodos y relajados a la hora de comunicar vuestros deseos y sensaciones.
  2. Buscar un lugar en el que nos sintamos tranquilos y cómodos, donde no vaya a haber interrupciones y que no tengamos prisa por abandonar. No hace falta que éste se a un lugar especial, simplemente allí donde vosotros tengáis la certeza de que gozaréis de intimidad y donde os encontréis relajados. Si estamos más pendientes de la hora que es, de si viene o no alguien, de si pueden vernos, etc… nos resultará más complicado disfrutar.
  3. Elegir un momento en el que tengamos intimidad, nos sintamos relajados, predispuestos a tener un encuentro erótico. Si no nos encontramos bien física o anímicamente, si voy a estar más pendiente de la hora porque en 45 minutos tengo que estar en casa, o porque no me he depilado o he sudado… lo mejor es dejarlo para otro día porque nos va a resultar complicado abandonarnos al placer. El goce erótico requiere estar en el presente, en el aquí y ahora para ser disfrutado.
  4. Pero no elegir un día determinado. La presión por tener que hacer algo si o si sólo conseguirá incrementar nuestras inseguridades, ansiedad y miedos y nos resultará más difícil disfrutar así de esta experiencia.
  5. Otra de las cosas a tener en cuenta es que a disfrutar de nuestra erótica se aprende. No surge sin más. Y se aprende a través de la autoexploración, conociendo nuestro cuerpo y tomando conciencia de las señales que nos manda cuando lo estimulamos, visualizamos determinadas imágenes o fantaseamos con “x” escena.  Conocer nuestro cuerpo, cómo satisfacer nuestros deseos y hacérselo saber a la otra persona, nos garantiza una vivencia más satisfactoria de ésta y el resto de primeras veces.
  6. Cuando hablamos de un encuentro erótico, hablamos de satisfacer nuestros deseos en relación, es decir, de compartirlos con otra persona, por ello tan importante como conocer nuestro cuerpo, es conocer el de la otra persona, sus deseos y su forma de satisfacerlos. La erótica humana nos ofrece innumerables posibilidades de goce que nos permiten disfrutar y conocer nuestros cuerpos y nuestros estilos de goce. A través de técnicas como masturbaciones, felaciones, cunilungus, masajes…. podemos lograr un mejor conocimiento de nuestros cuerpos, nuestros deseos y cómo hacernos gozar.
  7. Como toda actividad humana que precisa habilidad, los encuentros eróticos requieren de un aprendizaje previo y entrenamiento. Nadie está preparado para correr el Gran Premio de Fórmula 1 cuando aprueba el carnet de conducir. Técnicas como el petting o coito vestibular entre otras (que son tanto o más placenteras que el coito) pueden ayudarnos a entrenarnos y familiarizándonos con las sensaciones que a través de él experimentaremos y conseguir que disfrutemos al máximo de este momento. Conocer a qué nos enfrentamos es la mejor estrategia para disfrutar ello.
  8. La primera vez tiene las mismas posibilidades de riesgo de contagio de ITG (infecciones de transmisión genital) o embarazo no deseado que el resto de encuentros eróticos que tengamos a lo largo de nuestra vida. Por lo que resulta muy importante la protección. El método más completo hasta ahora es el preservativo, tanto masculino como femenino, puesto que es el único método que además de prevenir embarazos nos protege de ITGs.   La mayoría de contagios de ITG se produce porque la persona que portaba el virus lo desconocía, por ello, que conozcamos muy bien a una persona no nos garantiza que no nos pueda contagiar.  Para tener un buen recuerdo mañana, protégete hoy.
  9. Muchas de las primeras veces se producen tras una noche de marcha. El consumo de alcohol u otras drogas (que distorsionan nuestra percepción de la realidad) pueden conducirnos a tomar decisiones precipitadas. Que nuestra “primera vez” sea una experiencia emocionante o decepcionante, no depende sólo de si hemos gozado o no en ese momento, sino del recuerdo que tengamos, de si nos sentimos satisfechos con el modo en que sucedieron los acontecimientos, con la persona elegida, si usamos la debida protección… Disfrutar de nuestra erótica es también un ejercicio de responsabilidad y como tal requiere que seamos consciente de nuestros actos para poder evaluar sus posibles consecuencias.
  10. Lo importante en todos los encuentros eróticos, ya sea el primero, el quinto o el un millón, es que ambos disfrutéis. Por ello si uno de los dos no se siente cómodo lo mejor es decirlo cuanto antes. La primera vez no es un rito o una prueba que tengamos que superar (como la selectividad), sino que es una experiencia más dentro de nuestra biografía erótica (con mayor o menor relevancia dentro de ésta dependiendo de cada cual) y que la recordemos como un acontecimiento agradable o decepcionante, depende en parte de si lo que estamos haciendo surge fruto de nuestro deseo o por el contrario, responde a aquello que creemos tenemos que hacer.  No se trata de perder nada o de dejar de ser… sino de disfrutar.
  11. En torno a la primera vez existen muchos mitos y falsas creencias que no hacen sino acrecentar nuestros miedos e inseguridades. A veces para despejar estas dudas buscamos información por diferentes vías, consejo de amigos, hermanos mayores, internet, cine porno… que no siempre nos ofrecen una información de calidad o consiguen resolver nuestras dudas. Hoy en día existen diferentes servicios on-line, presenciales… dirigidos por sexólogos o Educadores Sexuales que pueden atender tus dudas y demandas de forma gratuita. Te animo a que recurras a cualquiera de ellos (incluido éste) ante cualquier duda o dificultad.

 
Para cualquier duda o aclaración no dudes en poner en contacto conmigo en estela@sensasexus.com.

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