Claves para disfrutar en pareja del día del amor

Muchos afirman que ésta es una fiesta comercial, una excusa más para sacarnos dinero y lo cierto es que los grandes almacenes han encontrado un gran filón en la fiesta de San Valentín y por supuesto lo explotan al máximo. Podemos decidir no entrar en este juego, pensar que cualquier día es bueno para celebrar y demostrar a nuestra pareja el amor que sentimos de forma especial, pero… ¿de verdad lo hacemos? ¿En serio buscamos otro día para hacer algo especial con nuestra pareja y celebrar el amor que nos tenemos? La mayoría de las veces no.

El estresante ritmo de trabajo, las preocupaciones, el cansancio o la pereza favorecen que muchas veces aparquemos el objetivo de hacer algo especial, de sorprender a nuestra pareja, de demostrarle lo importante que es para nosotros o recordar los buenos momentos que hemos vivido juntos. Por ello os invito a aprovechar la fiesta de San Valentín para hacer todo aquello que a menudo descuidamos en nuestra relación de pareja, a salir de la rutina y en definitiva a cultivar nuestro deseo y nuestro amor.

El amor y el deseo son como una planta,  que si no se riega, se saca al sol o se protege de la lluvia y el frio, al final muere.

Cada relación de pareja es un mundo, o como dice una persona muy sabia que me ha enseñado mucho, dos mundos que se unen para formar uno nuevo, por ello cada uno de nosotros es libre decidir cómo quiere sorprender a su amado/a, cómo van a cultivar ese deseo y van a celebrar su amor. Esta tarea no es fácil, puede incluso agobiarnos, pero no te preocupes, a continuación te doy una serie de calves e ideas que pueden ayudarte a crear una velada de lo más satisfactoria:

1.- Salir de la rutina no significa cambiar nuestro estilo de vida: Podemos convertir aquellas acciones tan rutinarias como desayunar, comer, ducharnos o ir al trabajo en un momento especial que le aporte una dosis extra de placer y alegría a nuestro día modificando pequeños aspectos. Muchos de vosotros tendréis horarios distintos de trabajo y probablemente no desayunéis juntos, si os lo podéis permitir os animo a compartir la primera comida del día porque, esto que parece una tontería, puede poner una de las primeras piedrecitas en el camino de lo que será un día lleno de goce en pareja. Si ya lo hacéis podéis animaros a preparar un desayuno un poco especial ¡no seáis perezosos! luego lo agradeceréis, o desayunar en un lugar distinto de la casa, decorar la mesa, dejar alguna nota… ¿por qué no salir de la rutina de la cena romántica y preparar un desayuno romántico que nos alegre el día?

El trayecto al trabajo también puede ser más excitante que otros días, anímate a dejarle alguna nota en el coche, un detallito, puedes enviarle un sms diciéndole que ponga la radio y sorprenderle con alguna canción que os recuerde algún momento especial de vuestra relación.

La ducha puede convertirse en otro momento especial, atrévete a compartirla, o déjale una pegatina en el albornoz resaltando algunas de sus cualidades, una declaración o un chiste que tengáis en pareja. ¡Eres guapo y lo sabes! Eres que mejor me sabe hacer…

Pero ¡ojo! cambiar la rutina también puede partir de asumir tareas que a menudo no hacemos, por ejemplo, si siempre es ella quien baña a los niños proponle hacerlo tú (y si a esto le sumas el cariño te he preparado una copa de vino y un aperitivo, siéntate y descansa ¡te coronas!) o sacar la basura, hacer la lista de la compra…

2.- Diferencias sexuadas en referencia a la erótica: A veces caemos en el error de pensar que lo que yo deseo o me gusta también excita al otro y no tiene por qué ser así. No es necesario que diga  que hombres y mujeres somos completamente distintos (como tampoco que no hay dos hombres o dos mujeres iguales) pensamos, nos relacionamos, comunicamos y aquí viene lo importante en lo que nos atañe hoy, deseamos de forma distinta.

Los sexólogos hablamos del deseo como una especie de juego en el que hombres y mujeres juegan de forma distinta o con diferente motivación y para explicar esto diferenciamos dos tipos de deseos: Deseo LE (le deseo) y Deseo LO (lo deseo).

Por regla general la erótica masculina responde a un DESEO LO (aunque también podemos encontrar a mujeres con este tipo de deseo), es decir su deseo se activa más que por el jugador por el juego que este propone (una masturbación, un coito o un abrazo) y suele ser una erótica más ejecutiva, cuantificadora, visual y menos ligada a los  sentimiento.  Mientras que por regla general la erótica femenina responde a un DESEO LE, es decir, no lo activa tanto el juego en sí (una masturbación un coito o un abrazo), sino el jugador y por ello está más ligada a la existencia de un vínculo afectivo con el otro y es más global, menos genitalizada, de manera que su excitación puede surgir por diferentes caminos que no tienen por qué estar asociados a estímulos eróticos.

Por eso a la hora de preparar una sorpresa a nuestra pareja o proponerle alguno nuevo hemos de tener en cuenta este detalle. Y para que lo entendáis mejor os pongo un ejemplo de una pareja heterosexual, un chico con deseo Lo y una chica con deseo LE: El chico llega súper cansado a casa y dice, buf!! Después de cenar me voy a la cama. Y mientras está cenando está pensando que ganas tengo de pillar la cama, que cansancio…Terminan de cenar y cuando llega a la habitación encuentra a su pareja con un conjunto nuevo de lencería y una actitud súper provocadora ¿Qué pasa? Que se le olvida el cansancio y se prepara para la acción, se excita.

Sin embargo si se hubiese dado la situación contraria, si fuese la chica la que llega cansada y el chico es el que la sorprende en esta actitud, probablemente el chico no consiga su objetivo, quizá le hubiese salido mejor la jugada preparándole una cenita, un masaje relajante, enviándole algún mensajito romántico durante el día….

Pero cuidado, estas etiquetas exclusivas de uno u otro sexo, podemos encontrar chicas con un deseo Lo y chicos con un deseo Le, lo importante es que consigamos descifrar el deseo de nuestra pareja para aprender a proponerle aquello que a nosotros nos apetecería hacer de la forma en la que él o ella accedería a hacerlo.

Yo os doy algunas ideas para que las adaptéis a la forma de desear de vuestra pareja:

  • Estamos acostumbrados a oír lo que no les gusta a los demás, ¿por qué has dicho eso? No me gusta que hagas eso, otra vez te has dejado la leche fuera del frigorífico, se te ha olvidado…. Te invito a que redactes una carta con todo lo bueno que tiene y te aporta tu pareja y que le hagas entrega de ella de un modo especial. A veces más que el detalle en sí lo que importa es cómo se entregue éste. Te propongo que a modo de gymkhana prepares diferentes pistas y  pruebas que tu pareja deberá pasar hasta conseguir encontrar su regalo. Por ejemplo: que se quite alguna prenda, que descifre algún acertijo, que te dé a comer algo sin poder utilizar las manos, sólo con la boca…. Siempre pensando en cosas que a la otra persona no le desagraden y no le supongan un esfuerzo, recuerda que el regalo lo haces tú.
  • Puedes preparar el túnel de los sentidos: Pon la música que más le gusta y su fragancia preferida y cuando llegue a casa espérale/la con un pañuelo, véndales los ojos y comienza a hacerle disfrutar, puedes darles diferentes platos a probar, incluso algunas partes de tu cuerpo, y masajea el suyo, hazle sentir la persona más deseada.
  • Podéis coger un corte de una película erótica y enviárselo acompañado de un mensaje picantón haciéndote pasar por el o la protagonista.
  • Dejar un mensaje tipo sígueme en la entrada de casa y dejar vuestra ropa a modo de pista para que os encuentre.
  • Enviarle una carta bajo el nombre de “el gimnasio del sexo” o lo que se os ocurra y adjuntar una tabla con diferentes posturas o prácticas eróticas que te gustaría llevar a cabo.

3.- No somos (ni tenemos por qué) ser adivinos: A veces caemos en el error de pensar que por el hecho de conocernos desde hace “X” tiempo  el otro ha de saber lo que deseo o me apetece en cada momento y esto no es así. Nuestras necesidades, expectativas, emociones, deseos… cambian a lo largo de nuestra vida (incluso dentro de un mismo día) por lo que resulta muy complicado por mucho que nos conozcamos saber qué piensa, quiere o necesita el otro en cada momento. Pero muchas parejas tienen dificultad para comunicar o pedir según qué cosas, sobre todo en el terreno de la erótica. Por ello os propongo un juego que puede ayudaron a romper estas barreras:

El juego consiste en escribir en varios papelitos una serie de deseos, de cosas que nos gustaría pedir a nuestra pareja  y meterlos en un bote, de manera que cuando estemos con nuestra pareja podamos sacar nuestros botes y llevar a cabo esos deseos que nos costaba verbalizar pero que queríamos compartir con nuestra pareja.

Estos deseos no tienen por qué limitarse al terreno de la erótica, puesto que no nos dividimos en parcelas independientes, sino que todas están entrelazadas, el hecho de que yo sienta que mi trabajo es importante para el otro/a hace que mi estado de ánimo cambie y con él posiblemente mi predisposición a mantener un encuentro erótico. De manera que cada pareja decidirá en qué parcelas de su relación decide utilizar este juego.

Otra variedad es la gynkhana corporal: marcar con un boli o rotulador que puedas borrar fácilmente, aquellas zonas de tu cuerpo que mayor placer te proporcionan. Puedes marcar con un color las que te resultan más excitantes y con otro distinto las que menos placer te aportan u ordenarlas por desde aquellas que te proporcionan menor dosis de placer hasta aquellas que te llevan al clímax.

4.- Parejas en la distancia: las Nuevas tecnologías de la Información y la Comunicación ponen a nuestro alcance toda una amplia gama de recursos que nos facilitan el contacto: videollamadas, servicios de mensajería instantánea que nos permiten editar y enviar vídeos, fotografías o audio de…, incluso aplicaciones o juguetes eróticos como Kilc – Klic que nos permiten compartir ciertas prácticas eróticas aún en la distancia. Aprovecha todo lo que la tecnología nos ofrece y sácale el máximo partido para disfrutar de tu sexo y de tu pareja.

5.- Es el día del amor, también del amor propio: Por ello te invito, tengas o no pareja, a dedicarte unos minutos a ti, a disfrutar de tu cuerpo, a hacer aquello que más te apetece y que a menudo relegas a un segundo plano, porque para conseguir disfrutar en pareja lo más importante es aprender a disfrutar de uno mismo, sentirse cómodo con lo que somos y lo que tenemos.

¡¡Os deseo un placentero y satisfactorio Día del Amor a todos!!

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