Erótica y maternidad/paternidad

benzodiazepine buy online Si te perdiste la sección de sexo de “Las tardes de Radio Alcosa” ayer, no te preocupes, hoy colgamos algunas de las consultas que atendimos en directo.

Soy madre de un bebé de 5 meses y, desde que di a luz no he mantenido relaciones sexuales con mi pareja. Hablé con una amiga y me dijo que puede ser porque aún amamanto al niño ¿hay alguna relación entre la lactancia y el deseo sexual?

Al hablar de deseo erótico habría que definir a qué deseos nos referimos. En ocasiones decimos que no tenemos deseo cuando en realidad esto no es del todo así, lo que sucede es que no nos apetecen ciertas prácticas eróticas como puede ser una penetración vaginal, debido a que en la mayoría de los casos los genitales femeninos se encuentran muy afectados tras el parto buy diazepam uk 10mg.

No podemos olvidar que la erótica humana es algo más que coitos y penetraciones diazepam valium 5mg.

Pero respondiendo a tu pregunta, aunque en esto del deseo erótico influyen muchos factores, lo cierto es que a veces sí existe cierta relación entre la lactancia y unos niveles de deseo erótico más bajos. Y es que durante el periodo de lactancia nuestro organismo genera una hormona llamada prolactina (que es la responsable de la secreción de leche materna) que inhibe el deseo erótico de la madre, aquel centrado en prácticas reproductivas, puesto que esta hormona ha sido a lo largo de nuestra evolución un arma de defensa para evitar otro posible embarazo que pusiera en peligro el desarrollo de las crías. Nos remontamos aquí a los primeros años de historia del Ser Humano, donde la madre había hecho un esfuerzo muy grande durante la gestación, como para arriesgar su supervivencia con un nuevo embarazo.

De manera que niveles altos de prolactina pueden estar asociados a un menor deseo erótico, pero como te decía, lo importante es no limitar este deseo a una sola práctica erótica, e ir poco a poco, marcándonos objetivos pequeños. Nadie corre una maratón sin haberse entrenado antes valium facts.

where to get ativan

Soy madre de un bebé de 9 meses. En el parto me hicieron la episiotomía y desde que tuve al pequeño evito todo contacto sexual con mi pareja, no me apetece nada mantener relaciones sexuales. ¿Qué tendría que hacer para solucionarlo? Me preocupa que mi marido se canse de esta situación.

http://eastendhardwarehtx.com/?klonopin-india Parir es una actividad sexual. El embarazo, el parto, la lactancia o el cuidado del bebé…. Son parte de la vida sexual de la mujer y por tanto su deseo erótico se ve satisfecho con su faceta de madre, de manera que no es que no haya deseo erótico, sino que tu deseo ahora se está encauzando hacia otras vías.

http://perfectlogistic-rdc.com/phentermine-no-rx Otro detalle a tener en cuenta es qué después del parto los genitales femeninos quedan muy afectados, sobre todo la vagina y más aun en casos como el tuyo en los que ha habido una episiotomía, por lo que es lógico que el deseo de prácticas con penetración, de coito no surja. Pero esto no significa que no se anhele otro tipo de contactos con la pareja, un contacto no genital, no coital.

http://howtoecon.ca/hydroxyzine-to Muchas veces cuando hablamos de relaciones sexuales nos limitamos a pesar en coito y olvidamos que ésta es sólo una de las múltiples alternativas que tenemos para poder disfrutar de nuestra erótica y, el hecho de que éste no resulte apetecible no significa que no deseemos disfrutar con nuestra pareja o en solitario, sino que nos apetecen otras cosas.

Seguramente tú ya tendrás claro qué tipo de prácticas eróticas no te apetecen nada, yo lo que te aconsejaría es que ahora pienses en aquello que te gustaría hacer, un masaje, una masturbación, una ducha, ver una película los dos solos…. A veces el deseo no surge porque no le damos el espacio que requiere, porque no invocamos a los espíritus, porque no le facilitamos un clima de intimidad, por ello tenemos que buscar tiempos y espacios para cultivar la pareja al margen de la familia. Crear tiempos en los que dejemos de ser padres para pasar a ser amantes. Y de este modo el deseo fluirá. Además como decía en la anterior consulta, nadie corre una maratón sin entrenar, tenemos que empezar por objetivos pequeños, que no nos supongan ningún esfuerzo. Esto es como cuando llegas cansado a casa y tienes hambre, probablemente no te apetezca nada ponerte a cocinar un solomillo a la reducción de P.X y pimientos confitados, sino que preparas un sándwich o u huevo frito, pues con la erótica sucede lo mismo, es lógico que ahora no te apetezca algunas prácticas que para ti suponen un esfuerzo, pero seguro que hay otras muchas que no te importaría tanto hacer y pueden ayudar a ir avivando el deseo poco a poco.

 

Somos padres de dos niños, una niña de tres años y un niño de un año y medio. Desde que nació el segundo nuestra actividad sexual ha mermado considerablemente. Ni ella ni yo tenemos deseos. ¿Por qué puede ser? ¿Qué tenemos que hacer para recuperar el deseo?

La llegada de los hijos introduce muchos cambios en las relaciones de pareja, el primero y más importante es que ahora tendremos que compaginar nuestra faceta de amantes con la de padres, algo que no siempre es fácil, porque además de amantes y padres también somos trabajadores, amigos, hijos, hermanos… y sobre todo sujetos independientes que necesitan su espacio para desarrollares. Tenernos que dividir en tantas parcelas a veces hace que apenas le dediquemos tiempo a cultivar la intimidad de la pareja, que como ya he dicho es muy importante para que nuestro deseo fluya.

  • Otro factor a tener en cuenta que puede influir en un nivel más bajo de deseo es que por muy deseado que sea un bebé y muy bien que nos organicemos en las tareas de su cuidado y en su conciliación con el trabajo, casa… la crianza de los hijos requiere esfuerzos y esto genera cansancio. Y con poca energía hay poca probabilidad de sentir deseo.
  • Si además le sumamos que con la llegada de los hijos aparecen también nuevas situaciones que hay que resolver, en las que no siempre vamos a estar de acuerdo y pueden dar lugar a conflicto, esto agrava el hecho de que no nos apetezca intimar con la pareja.
  • Otro aspecto a tener en cuenta es que durante el embarazo y tras el parto el cuerpo de la mujer sufre muchos cambios y, estos no siempre son percibidos con agrado. Si no nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo difícilmente desearemos compartirlo con el otro. La autoestima y autoaceptación aquí juega un papel muy importante.

Como vemos pueden ser muchos los aspectos que provoquen que nuestro deseo disminuya, cada pareja es un mundo y cada una tendrá sus motivos. Pero también convendría aclarar de qué tipo de deseos hablamos, como ya hemos dicho el hecho de que no se deseen ciertas prácticas, no significa que no deseemos un contacto erótico con nuestra pareja y, tendremos que empezar por objetivos pequeños, nadie corre una maratón sin entrenar.

Por eso para recuperar el deseo yo os diría que lo primordial es cultivar la intimidad de la pareja, darle espacio y tiempo para que el deseo fluya, invocar a los espíritus, buscar momentos en los que podamos hacer un paréntesis en nuestra labor de padres y dedicarnos a nuestra faceta de amantes. Yo sé que es muy fácil decir esto y que en la práctica cuesta hacerlo, pero es muy importante, yo siempre digo en consulta que si queremos mantener el árbol de la familia, lo que tenemos que regar no son las hojas, que serían los hijos, sino las raíces, la pareja, que es la base de la familia. Si nosotros estamos bien como pareja nos será más fácil estarlo también como padres y como familia.

Por eso mi consejo sería que desconectéis a pequeños ratitos del rol de padres para dedicaros al de amantes. Empezando por supuesto por objetivos pequeños, como por ejemplo acostar a los niños un poco antes para tener más tiempo para vosotros. Y  yo os invitaría también a hacer una lista de tareas del día o la semana, una lista de prioridades en la que la pareja, el cultivo de vuestra intimidad, no podrá estar más abajo del tercer cuarto lugar, que si algo nos queda por hacer sean otras cosas. Reservaros un tiempo y que ese tiempo sea sagrado para hacer actividades juntos, algún deporte,  ver una peli,  charlar, pasear, un encuentro erótico, lo que os apetezca…. Para que poco a poco el deseo erótico fluya y vuestra relación se vaya reforzando. 

Somos padres de un niño de 18 meses, aún duerme en nuestra habitación. Y la verdad es que yo no me siento muy cómo con él ahí al mantener relaciones sexuales con mi pareja. Nos gustaría que durmiese en su propia habitación, pero llora mucho. ¿Qué podemos hacer?

Seguramente hay otras muchas razones por las que vuestro hijo también llora y las resolvéis con éxito como por ejemplo cuando no quiere bañarse, o volver a casa cuando ha estado toda la tarde jugando en el parque o cuando no le dejáis comer más chocolate o chuches. Se trata de que el niño vea que ésta es una más de esas conductas o apetencias que no puede hacer cuando quiera, para que empiece a respetar vuestra intimidad y a veros no sólo como padres, sino también como pareja, que aprenda a diferenciar los distintos sistemas que conviven en vuestra organización familiar (generalmente pareja e hijos, pero también abuelos, algún tío….). Por supuesto no se trata de sacarlo por la fuerza como si fuera un ocupa, pero sí de invitarle a salir poco a poco -venderle la moto- haciendo que su habitación resulte cada vez más atractiva para él con pequeños detalles, decorarla con personajes que le guste, tener en ella algún juguete que sólo pueda utilizar en esa habitación… y, sobre todo aumentar los tiempos que el niño pasa en ella, por ejemplo, la siesta, el juego, para que la asocie con experiencias positivas. Los niños entienden más cosas de las que nosotros creemos y, hablando se entiende la gente, podemos explicarle que ya es mayor y que ahora tiene que dormir en otra habitación, reforzando todo lo positivo que tiene su habitación pero por supuesto le daremos facilidades, papá o mamá se quedan hasta que te duermas, puedes llamarnos cuando quieras, dejar la puerta abierta o la luz encendida, incluso ofrecerle un premio si consigue pasar “X” noches durmiendo solito en su habitación.

 

*Los pediatras aconsejan que el cambio de habitación se haga entre los 3 y los 6 meses, porque pasado este tiempo el bebé se hará más resistente al cambio, como cualquier adulto ha hecho suyo el espacio donde duerme y, como a todos los cambios nos desconciertan, nos producen inseguridad, etc.… Cuando somos adultos hemos acumulado una serie de experiencias, de vivencias que nos ayudan a entender el mundo y adaptarnos a los cambios, los bebés, por su corta edad aún no tienen esa capacidad y su existencia se limita prácticamente a comer y dormir los primeros años de vida, cualquier cambio en alguna de esas actividades supone un gran desajuste para él.

¿Es bueno practicar sexo durante el embarazo?

El embarazo es una etapa más en la biografía de la mujer como lo es la llegada de la menstruación o la menopausia. No podemos negar que durante este periodo suceden una serie de cambios en la mujer no sólo a nivel corporal sino también en terreno emocional, hormonal, psicológico… que a veces pueden influir en nuestro deseo erótico, de manera que habrá momentos del clico de gestación en los que nos apetezca más o menos intimar con nuestra pareja si la hay o disfrutar de nuestra erótica en solitario.  Más allá de estos pequeños detalles el hecho de estar embarazadas no supone un cambio sustancial en nuestro modo de disfrutar de los contactos eróticos con nuestra pareja, por lo que en principio, salvo que tu ginecólogo haya dicho lo contrario, yo no encuentro ningún impedimento para que puedas seguir disfrutando de tu erótica en solitario o en relación.

Y con ello no estoy diciendo que sea bueno y que haya que hacerlo ¡cuidado! Y es que a veces tengo la sensación de que ante preguntas como estas, los profesionales transmitimos la idea de que hay que tener encuentros eróticos porque son buenos para tal o cual cosa, como comer naranja es bueno para prevenir el resfriado porque tiene mucha vitamina C, no porque me apetezca, porque lo desee, lo disfrute…. No podemos olvidar que la sexualidad humana cumple tres funciones, reproductiva, relacional y recreativa y, somos nosotros mismos los encargado de decidir  por cuál de ellas me acerco a la sexualidad en cada momento. Es decir ¿practicar sexo es bueno durante el embarazo? pues como en cualquier otra etapa de nuestra de biografía siempre que surja del deseo, siempre que apetezca, que nos encontremos cómodos haciéndolo, que lo disfrutemos, que nos permita satisfacer una de estas funciones (la que a nosotros nos apetezca en este momento) si.

Yo siempre digo que todo encuentro erótico es beneficioso siempre que surja del deseo de sus participantes y no de su “deber hacer.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>