Claves para disfrutar en pareja del día del amor

Muchos afirman que ésta es una fiesta comercial, una excusa más para sacarnos dinero y lo cierto es que los grandes almacenes han encontrado un gran filón en la fiesta de San Valentín y por supuesto lo explotan al máximo. Podemos decidir no entrar en este juego, pensar que cualquier día es bueno para celebrar y demostrar a nuestra pareja el amor que sentimos de forma especial, pero… ¿de verdad lo hacemos? ¿En serio buscamos otro día para hacer algo especial con nuestra pareja y celebrar el amor que nos tenemos? La mayoría de las veces no.

El estresante ritmo de trabajo, las preocupaciones, el cansancio o la pereza favorecen que muchas veces aparquemos el objetivo de hacer algo especial, de sorprender a nuestra pareja, de demostrarle lo importante que es para nosotros o recordar los buenos momentos que hemos vivido juntos. Por ello os invito a aprovechar la fiesta de San Valentín para hacer todo aquello que a menudo descuidamos en nuestra relación de pareja, a salir de la rutina y en definitiva a cultivar nuestro deseo y nuestro amor.

El amor y el deseo son como una planta,  que si no se riega, se saca al sol o se protege de la lluvia y el frio, al final muere.

Cada relación de pareja es un mundo, o como dice una persona muy sabia que me ha enseñado mucho, dos mundos que se unen para formar uno nuevo, por ello cada uno de nosotros es libre decidir cómo quiere sorprender a su amado/a, cómo van a cultivar ese deseo y van a celebrar su amor. Esta tarea no es fácil, puede incluso agobiarnos, pero no te preocupes, a continuación te doy una serie de calves e ideas que pueden ayudarte a crear una velada de lo más satisfactoria:

1.- Salir de la rutina no significa cambiar nuestro estilo de vida: Podemos convertir aquellas acciones tan rutinarias como desayunar, comer, ducharnos o ir al trabajo en un momento especial que le aporte una dosis extra de placer y alegría a nuestro día modificando pequeños aspectos. Muchos de vosotros tendréis horarios distintos de trabajo y probablemente no desayunéis juntos, si os lo podéis permitir os animo a compartir la primera comida del día porque, esto que parece una tontería, puede poner una de las primeras piedrecitas en el camino de lo que será un día lleno de goce en pareja. Si ya lo hacéis podéis animaros a preparar un desayuno un poco especial ¡no seáis perezosos! luego lo agradeceréis, o desayunar en un lugar distinto de la casa, decorar la mesa, dejar alguna nota… ¿por qué no salir de la rutina de la cena romántica y preparar un desayuno romántico que nos alegre el día?

El trayecto al trabajo también puede ser más excitante que otros días, anímate a dejarle alguna nota en el coche, un detallito, puedes enviarle un sms diciéndole que ponga la radio y sorprenderle con alguna canción que os recuerde algún momento especial de vuestra relación.

La ducha puede convertirse en otro momento especial, atrévete a compartirla, o déjale una pegatina en el albornoz resaltando algunas de sus cualidades, una declaración o un chiste que tengáis en pareja. ¡Eres guapo y lo sabes! Eres que mejor me sabe hacer…

Pero ¡ojo! cambiar la rutina también puede partir de asumir tareas que a menudo no hacemos, por ejemplo, si siempre es ella quien baña a los niños proponle hacerlo tú (y si a esto le sumas el cariño te he preparado una copa de vino y un aperitivo, siéntate y descansa ¡te coronas!) o sacar la basura, hacer la lista de la compra…

2.- Diferencias sexuadas en referencia a la erótica: A veces caemos en el error de pensar que lo que yo deseo o me gusta también excita al otro y no tiene por qué ser así. No es necesario que diga  que hombres y mujeres somos completamente distintos (como tampoco que no hay dos hombres o dos mujeres iguales) pensamos, nos relacionamos, comunicamos y aquí viene lo importante en lo que nos atañe hoy, deseamos de forma distinta.

Los sexólogos hablamos del deseo como una especie de juego en el que hombres y mujeres juegan de forma distinta o con diferente motivación y para explicar esto diferenciamos dos tipos de deseos: Deseo LE (le deseo) y Deseo LO (lo deseo).

Por regla general la erótica masculina responde a un DESEO LO (aunque también podemos encontrar a mujeres con este tipo de deseo), es decir su deseo se activa más que por el jugador por el juego que este propone (una masturbación, un coito o un abrazo) y suele ser una erótica más ejecutiva, cuantificadora, visual y menos ligada a los  sentimiento.  Mientras que por regla general la erótica femenina responde a un DESEO LE, es decir, no lo activa tanto el juego en sí (una masturbación un coito o un abrazo), sino el jugador y por ello está más ligada a la existencia de un vínculo afectivo con el otro y es más global, menos genitalizada, de manera que su excitación puede surgir por diferentes caminos que no tienen por qué estar asociados a estímulos eróticos.

Por eso a la hora de preparar una sorpresa a nuestra pareja o proponerle alguno nuevo hemos de tener en cuenta este detalle. Y para que lo entendáis mejor os pongo un ejemplo de una pareja heterosexual, un chico con deseo Lo y una chica con deseo LE: El chico llega súper cansado a casa y dice, buf!! Después de cenar me voy a la cama. Y mientras está cenando está pensando que ganas tengo de pillar la cama, que cansancio…Terminan de cenar y cuando llega a la habitación encuentra a su pareja con un conjunto nuevo de lencería y una actitud súper provocadora ¿Qué pasa? Que se le olvida el cansancio y se prepara para la acción, se excita.

Sin embargo si se hubiese dado la situación contraria, si fuese la chica la que llega cansada y el chico es el que la sorprende en esta actitud, probablemente el chico no consiga su objetivo, quizá le hubiese salido mejor la jugada preparándole una cenita, un masaje relajante, enviándole algún mensajito romántico durante el día….

Pero cuidado, estas etiquetas exclusivas de uno u otro sexo, podemos encontrar chicas con un deseo Lo y chicos con un deseo Le, lo importante es que consigamos descifrar el deseo de nuestra pareja para aprender a proponerle aquello que a nosotros nos apetecería hacer de la forma en la que él o ella accedería a hacerlo.

Yo os doy algunas ideas para que las adaptéis a la forma de desear de vuestra pareja:

  • Estamos acostumbrados a oír lo que no les gusta a los demás, ¿por qué has dicho eso? No me gusta que hagas eso, otra vez te has dejado la leche fuera del frigorífico, se te ha olvidado…. Te invito a que redactes una carta con todo lo bueno que tiene y te aporta tu pareja y que le hagas entrega de ella de un modo especial. A veces más que el detalle en sí lo que importa es cómo se entregue éste. Te propongo que a modo de gymkhana prepares diferentes pistas y  pruebas que tu pareja deberá pasar hasta conseguir encontrar su regalo. Por ejemplo: que se quite alguna prenda, que descifre algún acertijo, que te dé a comer algo sin poder utilizar las manos, sólo con la boca…. Siempre pensando en cosas que a la otra persona no le desagraden y no le supongan un esfuerzo, recuerda que el regalo lo haces tú.
  • Puedes preparar el túnel de los sentidos: Pon la música que más le gusta y su fragancia preferida y cuando llegue a casa espérale/la con un pañuelo, véndales los ojos y comienza a hacerle disfrutar, puedes darles diferentes platos a probar, incluso algunas partes de tu cuerpo, y masajea el suyo, hazle sentir la persona más deseada.
  • Podéis coger un corte de una película erótica y enviárselo acompañado de un mensaje picantón haciéndote pasar por el o la protagonista.
  • Dejar un mensaje tipo sígueme en la entrada de casa y dejar vuestra ropa a modo de pista para que os encuentre.
  • Enviarle una carta bajo el nombre de “el gimnasio del sexo” o lo que se os ocurra y adjuntar una tabla con diferentes posturas o prácticas eróticas que te gustaría llevar a cabo.

3.- No somos (ni tenemos por qué) ser adivinos: A veces caemos en el error de pensar que por el hecho de conocernos desde hace “X” tiempo  el otro ha de saber lo que deseo o me apetece en cada momento y esto no es así. Nuestras necesidades, expectativas, emociones, deseos… cambian a lo largo de nuestra vida (incluso dentro de un mismo día) por lo que resulta muy complicado por mucho que nos conozcamos saber qué piensa, quiere o necesita el otro en cada momento. Pero muchas parejas tienen dificultad para comunicar o pedir según qué cosas, sobre todo en el terreno de la erótica. Por ello os propongo un juego que puede ayudaron a romper estas barreras:

El juego consiste en escribir en varios papelitos una serie de deseos, de cosas que nos gustaría pedir a nuestra pareja  y meterlos en un bote, de manera que cuando estemos con nuestra pareja podamos sacar nuestros botes y llevar a cabo esos deseos que nos costaba verbalizar pero que queríamos compartir con nuestra pareja.

Estos deseos no tienen por qué limitarse al terreno de la erótica, puesto que no nos dividimos en parcelas independientes, sino que todas están entrelazadas, el hecho de que yo sienta que mi trabajo es importante para el otro/a hace que mi estado de ánimo cambie y con él posiblemente mi predisposición a mantener un encuentro erótico. De manera que cada pareja decidirá en qué parcelas de su relación decide utilizar este juego.

Otra variedad es la gynkhana corporal: marcar con un boli o rotulador que puedas borrar fácilmente, aquellas zonas de tu cuerpo que mayor placer te proporcionan. Puedes marcar con un color las que te resultan más excitantes y con otro distinto las que menos placer te aportan u ordenarlas por desde aquellas que te proporcionan menor dosis de placer hasta aquellas que te llevan al clímax.

4.- Parejas en la distancia: las Nuevas tecnologías de la Información y la Comunicación ponen a nuestro alcance toda una amplia gama de recursos que nos facilitan el contacto: videollamadas, servicios de mensajería instantánea que nos permiten editar y enviar vídeos, fotografías o audio de…, incluso aplicaciones o juguetes eróticos como Kilc – Klic que nos permiten compartir ciertas prácticas eróticas aún en la distancia. Aprovecha todo lo que la tecnología nos ofrece y sácale el máximo partido para disfrutar de tu sexo y de tu pareja.

5.- Es el día del amor, también del amor propio: Por ello te invito, tengas o no pareja, a dedicarte unos minutos a ti, a disfrutar de tu cuerpo, a hacer aquello que más te apetece y que a menudo relegas a un segundo plano, porque para conseguir disfrutar en pareja lo más importante es aprender a disfrutar de uno mismo, sentirse cómodo con lo que somos y lo que tenemos.

¡¡Os deseo un placentero y satisfactorio Día del Amor a todos!!

Cuando la política entra en el sexo, el deseo sale por las ventanas

Cuando la política entra en las aulas, la educación sale por las ventanas, acostumbra a decir una persona muy sabia a la que le debo gran parte de lo que soy y lo que se. En cuestiones de sexualidad sucede algo parecido, podríamos decir que cuando la política entra en el sexo el deseo sale por las ventanas.

Cuando los sexólogos hablamos del deseo no lo hacemos como sustantivo sino como verbo, porque cuando nos referimos a él hablamos de acciones y de interacciones y no lo limitamos al terreno de la erótica, o mejor dicho de lo genital, pues entendemos que el goce, satisfacer nuestra sexualidad, nuestra peculiar forma de ser y sentirnos hombres y mujeres  va más allá de los encuentros eróticos.

Muchos de estos deseos responden a nuestro anhelo de compartir(nos) con otro, es decir de hacer partícipe, cómplice de mi desear a otro. El deseo de procrear  puede ser un ejemplo de estos deseos que decidimos compartir con otro  y que necesita en muchos casos, no sólo de la disposición del otro a satisfacerlo, sino también de su deseo de procrear y hacerlo con el sujeto que demanda su acción.  Cuestiones que a veces nos ponen en más de un aprieto, cuando este deseo se gestiona  en pareja. Y es que el deseo no es algo que se elija sino que se descubre, de manera que no puedo elegir desear ser madre o padre, del mismo modo que no puede elegir la orientación de mi deseo erótico, es decir sentirme atraído hacia los hombres o las mujeres.  Yo no elijo qué me excita y que no, o que deseo y que no, sino que lo descubro y una vez descifrado esto puedo decidir satisfacerlo o no, dónde, cuándo…

De manera que la maternidad o la paternidad más allá de una opción es un deseo y por ello considero fundamental que las personas, hombres y mujeres (las mujeres gestan pero ambos se embarazan, pues el embarazo no es sólo un estado físico sino también psicológico por el que aquellos que desean procrear se preparan para asumir un nuevo rol, el de padre/madre, familia) tengamos la oportunidad de decidir cuándo deseamos ser padres o madres y bajo qué condiciones estamos dispuestos a asumir esta responsabilidad.

Intentar regular algo en lo que no tenemos capacidad de decisión y que pertenece al terreno de la intimidad con reglas de lo público perjudica más que beneficia, y es que cualquier tipo de ley, norma o dogma que pretenda normativizar, imponer o prescribir cómo ha de ser el sexo (entendido como condición humana) no sólo estigmatiza la DIVERSIDAD implícita a éste y niega nuestra particular forma de desear y sentirnos deseados, sino que además  desliga nuestros deseos del desear propio y subjetivo subordinarlos  a la deseabilidad social, a lo que se espera de nosotros, lo normal, lo que hay que hay desear…en definitiva al deber. De manera que nuestros deseos ya no responden a una cuestión de goce o satisfacción personal sino de deber para con la comunidad. Convirtiéndose esto, a propósito, en la base de la mayoría de las consultas que atendemos los sexólogos (y tiene gracia que seamos nosotros precisamente los que denunciemos estas cuestiones).

¿De verdad vamos a permitir que otros (llámese Estado, Iglesia, moda…) dirijan nuestros deseos, decidan qué, a quién, cómo o cuánto desear?

Luchar contra todas estas políticas que pretenden regular la sexualidad va más allá de estar o no a favor del matrimonio homosexual, el aborto, los métodos aticonceptivos o la edad legal para mantener relaciones sexuales, se trata de defender nuestra condición de sexuados y la diversidad que ésta implica,  nuestra particular forma de ser y sentirnos hombres y mujeres, de desear y sentirnos deseados, nuestra peculiar forma de amar y compartirnos con otros, de formar familias… en definitiva de defender nuestra individualidad, nuestro sexo, aquello que nos hace únicos y especiales.

 

No es con leyes penales no con coerciones con lo que se conocen y potencian los valores y peculiaridades de los individuos.  (E. Amenzúa)

Ser liberal, amigos míos, es no intentar convencer a tus vecinos de tus ideas, sino tratar de vivir con ellos, con las ideas diferentes.  (G. Marañón)

Conozcamos un poquito mejor la masturbación

Como os contaba ayer, sensasexus.com vuelve a las ondas y hemos querido inaugurar nuestra sección de sexo en “El expreso de la mañana” de www.sevillawebradio.com con un tema que ha dado mucho que hablar en los últimos días, la masturbación, probablemente una de las prácticas eróticas más perseguidas a lo largo de la historia de Occidente y sobre la que a pesar de todo lo que se ha hablado parecen no quedar muy claros algunos conceptos, mitos o falsas ideas. Por ello a continuación doy respuesta a algunas de las preguntas más comunes que han llegado a mi consulta:

¿Qué es la masturbación? Y… ¿Para qué sirve?

La masturbación o el autoerotismo como a mí  me gusta llamarlo es una estrategia de aprendizaje que nos ayuda a descifrar las claves de nuestro placer ya que nos permite tomar conciencia de nuestro cuerpo, conectar con él y con las sensaciones que al estimularlo experimentamos. Por ello es una de las técnicas más eficaces y eficientes en el aprendizaje orgásmico, porque sí, a tener orgasmos se aprende, nadie nace sabiendo, y se aprende a través de la autoexploración, conociendo, tomando conciencia y conectando con el propio cuerpo y las sensaciones que su estimulación produce.

¿Recomiendas la masturbación a tus clientes?

Dependiendo del tipo de demandan por el que se acude a terapia, a veces ésta es una estrategia de gran utilidad para aprender a resolver pequeñas dificultades, como puede ser el caso de impotencias, eyaculaciones precoces, los mal llamados vaginismo, incluso en casos de deseo hipoactivo, lo que comúnmente se conoce como ausencia de deseo. Pero además de todo ello, la masturbación es como decía una estrategia que nos ayuda a conocernos mejor y por ello facilita el aprendizaje orgásmico, el hecho de que cada uno de nosotros tome conciencia de cómo puede despertar ciertas sensaciones placenteras y satisfacerlas, definir qué es lo que desea, lo que le gusta o le apetece y cómo quiere satisfacerlo, resulta de vital importancia cuando nos decidimos a compartir nuestro placer con otro, a gestionarlo en pareja, es decir, a tener un encuentro erótico. A veces conozco a parejas cuya queja es que el otro no sabe hacerme gozar, no sabe hacerme disfrutar… y al indagar descubres que él o ella tampoco sabe muy bien cómo hacerlo, nunca se ha parado a pensar qué es lo que desea, cómo le gusta satisfacer ese deseo. Por ello la masturbación no sólo nos ayuda a conocernos mejor, sino a tomar conciencia de nuestra responsabilidad para con nuestro placer y a definir con más facilidad qué tipo de encuentros eróticos queremos, qué esperamos de ellos y cómo deseamos que sucedan. Pero ¡ojo! No por ello estoy diciendo que aquellas personas que no se masturben  no logren una vivencia satisfactoria de su sexualidad o sean incapaces de lograr unos encuentros eróticos satisfactorios. Hay quien es capaz de correr 10 km sin haber hecho un entrenamiento previo y hay quien necesita prepararse para poder correr esos 10 Km. Como todo dependen de las cualidades, necesidades, capacidades… de cada uno. Y por supuesto tampoco estoy prescribiendo la masturbación, simplemente considero que mi deber como sexóloga es aportar ideas desde el rigor científico, al margen de dogmas o ideologías, que permitan a las personas conocer y aceptar su sexo y sobre todo aprender a disfrutar de él desde criterios únicos y personales de acuerdo a su goce, deseos, valores, expectativas, creencias…

¿Qué perjuicios puede entrañar la masturbación?

Creo que el único daño que la masturbación puede ocasionar a quien la practica es el sentimiento de culpa o de traición que entraña cuando ésta entra en el conflicto con sus creencias religiosas, valores, noción de sexualidad, educación…

¿Quiénes se masturban más hombres o mujeres?

Lo cierto es que aunque las estadísticas siguen diciendo que los hombres se masturban más que las mujeres (a pesar de que ambos mienten y es que los hombres suelen exageran en cuanto a la frecuencia con la que recurren al autoerotismo mientras que las mujeres lo hacen a la baja) creo que esta tendencia se ha igualado bastante en los últimos años. Ha habido muchos movimientos que han apostado por la sexualidad femenina y que han contribuido a visibilizar y darle el respeto que merece el placer femenino que no es igual que el masculino ni está subordinado a él. Y sobre todo porque se ha promocionado una visión mucho más amplia de la sexualidad humana y sus funciones, asumiendo que a parte de una función reproductiva ésta cumple también un papel  relacional (nos ayuda a comunicarnos emocionalmente con nuestra pareja y conocer mejor nuestro cuerpo y a dialogar con él) y recreativo (nos permite disfrutar, gozar, satisfacer nuestros deseos eróticos sean cuales sean, en solitario o en pareja).

¿Es normal masturbarse?

¿Es normal cenar un plato de cocido con su correspondiente tocino, morcilla…? Pues probablemente para muchos no, pero esta es una de sus cenas preferidas de mi abuelo con 95 años. Él lo ve totalmente normal, porque forma parte de su estilo de vida, por le resulta agradable, le gusta y no le hace ningún mal. Con la masturbación como con el resto de prácticas eróticas sucede un poco lo mismo. Las que para unos gozan de legitimidad para otros no y algunos incluso se escandalizarán. Pero todas ellas son igual de lícitas y si ha de haber algún agente de legitimación en la sexualidad humana, este ha de ser por un lado el GOCE, la satisfacción que el ejercicio de dichas prácticas nos produzca y por otro el RESPETO a la diversidad de opiniones, posturas y formas de vivir, expresar y satisfacer la sexualidad de cada cual, entendiendo que ésta es una dimensión individual, personal, que cada uno tiene la suya. A mí me gusta parafrasear a Silberio Saéz y decir que la sexualidad es al sexo lo que la personalidad es a la persona.

El problema viene cuando intentamos controlar lo privado con las normas de lo público, entonces caemos en el error de jerarquizar, normativizar, dualizar… e inevitablemente a generar malestar entre aquellos que sienten que se quedan fuera de la mayoría.

Por ello los sexólogos creemos que nuestra función no es la de actuar como líder, árbitro o juez en cuestiones de alcoba, no porque seamos menos valientes que algunos tertulianos, expertos o ministros, sino porque consideramos que como dice un buen maestro, Carlos de la Cruz, nuestra tarea no es generar obediencias sino coherencias, es decir permitir que las personas conozcan y acepten su sexo y  sobre todo aprendan a disfrutar de él desde criterios únicos y personales, de acuerdo a su goce, deseos, valores, expectativas, creencias… de manera que cada cual decida y defina qué está dentro de su “normalidad”.

¿La masturbación es buena o mala?

Hoy en día no sólo sabemos que la masturbación no entraña ningún riesgo para nuestra salud sino que además el autoerotismo contribuye entre otras muchas cosas a mejorar la calidad de nuestras relaciones eróticas, pero ello no nos puede hacer caer en el error de las prescripciones porque de este modo estaríamos igualmente adoctrinando, intentando dirigir la erótica de los demás. Y como decía el maestro G. Marañón (uno de los padres de la sexología sustantiva en España) ser liberal, amigos míos, es no intentar convencer a tus vecinos de tus ideas, sino tratar de vivir con ellos, con las ideas diferentes. Y en esta línea hemos de caminar los profesionales de la sexología.

¿Qué beneficios puede tener la masturbación?

A parte de su función didáctica en cuanto a lo que el aprendizaje orgásmico se refiere la masturbación nos ayuda a hacer las paces con nuestro cuerpo y es que al aprender a disfrutar de él lo miramos desde otra perspectiva, además de las cosas negativas, ese michelín, ese pecho pequeño… apreciamos también lo positivo que tenemos y que nuestro cuerpo nos puede dar y esto es más importante de lo que parece a la hora de construir nuestro autoconcepto.

Pero además nos ayuda a definir mejor que tipo de encuentros eróticos queremos, a ganar en seguridad y por ende a poder gestionar mejor qué vamos a hacer. Pero además de todo esto está comprobado que mejora el estado de ánimo en cuadros depresivos, por la liberación de endorfinas (las llamadas hormonas de la felicidad) y cortisol una hormona que genera nuestro propio cuerpo y que nos ayuda por ejemplo a metabilozar mejor las grasas, hidratos de carbono o proteínas, a reducir los síntomas de enfermedades inflamatorias, reumáticas y alergias y en el caso de los hombres además  a prevenir el cáncer de próstata.

La masturbación puede ayudarnos también a aliviar la ansiedad o algunos tipos de migrañas, relajarnos, prevenir síndrome premenstrual o dolores lumbares entre otros…   Sin embargo no quiero que se entienda que yo estoy prescribiendo la masturbación, en cuestiones de sexualidad cuantas menos normas, mandatos, preceptos o recetas mejor.

Si no entraña ningún riesgo para la salud… ¿Por qué se cree que la masturbación es perjudicial? ¿De dónde vienen esas ideas?

Principalmente por dos errores o malinterpretaciones históricas: una religiosa y otra de carácter médico.

La primera tiene que ver con la historia de Onán, el personaje bíblico quien tras la muerte de su hermano mayor debía casarse con su cuñada (como ordenaba la ley judía) para darle hijos, los cuales no serían considerados suyos sino  de su difunto hermano, con lo que Onán pasaría a un segundo plano en el reparto de la herencia de su padre, de acuerdo a la Ley de primogenitura que imperaba en aquel momento. Por ello Onán, para no darle hijos a su cuñada cuenta la Biblia en su libro del Génesis que vertía fuera de Tamán y por ello fue castigado por Dios.

De este relato hubo dos interpretaciones, por una parte se entendió que Onán fue castigado por verter fuera de Taman y otra, que además de por este hecho, por violar la Ley del Matrimonio por Levirato,  Onán fue castigado por su codicia al pretender quedarse con toda la herencia de su padre no dándole hijos a Taman. Como todos sabemos la interpretación que se popularizó y difundió fue la primera, la que explica que Onán fue castigado por verter fuera de Taman, y de ahí la idea de que eyacular fuera de la vagina  fuese pecado, el pecado de Onán, el onanismo, que erróneamente se asoció a la masturbación, porque como vemos lo que narra la Biblia no es una masturbación sino un coito interruptus.

Y el segundo error se le atribuye al médico suizo M. Tissot, quien tras observar que la mayoría de los pacientes del manicomio en el que trabajaba se masturbaban, y dar  por supuesto que el resto de la población no lo hacía, concluyo en su libro “El Onanismo” que la masturbación era el origen de muchas de estas enfermedades, lo que supuso el origen de otras muchas malinterpretaciones y estudios que pretendían demostrar sus efectos nocivos, la mayoría de ellos de dudo rigor científico.

Espero haber aclarado vuestras dudas y sobre todo haber generado más preguntas.

¡Sean felices!

Sensa sexus en las ondas

Así es, sensasexus.com vuelve a las ondas y lo hace en una de las mejores emisoras on-line: www.sevillawebradio.com, como colaboradora en su programa matinal El Expreso de la Mañana presentado y dirigido por Salvador Miro y Noelia Mejías Cuenca, grandes profesionales del periodismo. 

¿Os lo vais a perder?

Mañana a partir de las 10:00 h enwww.sevillawebradio.com

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