Placer femenino II

Hoy un día en el que se conmemora la lucha de muchas mujeres por conseguir la igualdad de oportunidades y una representación activa en la sociedad, aprovecho la ocasión para reinvidicar el placer femenino, un derecho  a veces relegado a un segundo plano y al que se le ha dado menos publicidad que a otros quizá por pertenece al terreno de la intimidad de cada cual.

El reconocimiento del placer femenino es relativamente reciente en nuestra historia. Supuso aceptar que la reproducción, si bien es cierto que forma parte de la sexualidad humana, no es el objetivo final y que por tanto, el destino de las mujeres no es la maternidad. Ésta es más una cuestión de deseos (de placeres por qué no) que de instintos o condición.

Este Orden Sexual Reproductivo ha supuesto la subordinación del placer femenino al modelo de goce (genital y reproductivo) del varón, dificultando a las mujeres vivir su propia sexualidad y disfrutar de ella y en especial de su erótica, en definitiva, conocer y explorar su placer, por lo que aún andamos un poco verdes en estas cuestiones.

Aunque en los último años hemos conseguido grandes logros en este sentido, gracias a muchas acciones educativas (algunas con sexología y pedagogía y otras no), movimientos reivindicativos (pro igualdad o pro diferencia) y sobre todo con un cambio de actitud más respetuoso en cuanto a diferencias de orientación y formas de satisfacer los deseos, lo cierto es que aún nos siguen atormentando muchos de los fantasmas del pasado y, la libertad sexual alcanza a veces también nos pone en apuros, nos hace caer en trampas que nos vuelven a marcar deberes, ya no tanto desde el vicio, el peligro, la enfermedad o la desviación pero sí desde habilidades sexuales, listados de puntos erógenos, predisposición sin límites, cuerpos esculturales, posturas a veces más cercanas a las artes circenses que al goce de los cuerpos…. Por lo que no puedo desaprovechar la ocasión para reivindicar una vez más la importancia de una Educación Sexual con sexología y pedagogía, con rigor científico, alejada de juicios, morales e ideologías, desde la que se permita a los sexos, a los hombres y las mujeres CONOCER (SE), ACEPTAR (SE) y vivir de forma SATISFASTORIA su sexo, su peculiar forma de ser hombres y mujeres, de vivirse, sentirse, expresarse, desear, amar, convivir y reproducirse como tal.

De otros muchos derechos podrán habernos privado a lo largo de la historia a las mujeres, pero el derecho a desear y disfrutar de nuestra erótica, está en nuestras manos. Por suerte la naturaleza nos regalo el único órgano cuya peculiar y exclusiva función es proporcionar placer, el clítoris un miembro que no necesita de complementos ajenos a nuestro cuerpo (o sí, dependen de los deseos de cada una) para cumplir su recuerdo única tarea, hacernos disfrutar, por ello hoy Día Internacional de la Mujer os invito no sólo a explorar vuestros cuerpos  y vuestra erótica y disfrutar de ello, sino a salir de la trampa en la a veces, esos fantasmas del pasado nos hacen caer, a vivirnos como las directoras de nuestra biografía.

Sentirnos satisfechas no ha de ser una sensación ligada a la buena voluntad, la destreza o los deseos de nadie que no seamos nosotras mismas. Una cosa es que yo desee compartir y satisfacer algunos de mis deseos en relación (con otro sexuado) y otra que le haga responsable de mi goce.

Detrás de cada fantasma, de aquello que nos asusta o nos frena hay una fantasía, algo que nos ilusiona, entusiasma, nos hace seguir adelante. Los fantasmas no tienen por qué ser malos, en algunos momentos pueden ayudarnos a poner los pies en la tierra, incluso a coger impulso, lo importante es aprender a convivir con ellos y no permitir que éstos (a veces disfrazados de doctrinas, moral, deberes….) nos impidan vivir y disfrutar de nuestra fantasía y mucho menos de nuestro desear.

Y para terminar un regalito Pienso en ti con mis manos

Os deseo un buen día a todas!!