La Primavera la sangre altera

Llega el mes de marzo y con él decimos adiós a los meses grises de frío y lluvia para recibir la tan ansiada primavera, aquella que según muchos la sangre altera.

La palabra primavera proviene del latín y significa “primer verano”, porque en esta época del año comienzan a subir las temperaturas y hay más horas de luz.  Esta mayor exposición a la luz solar aumenta la secreción de melatonina y endorfinas, tanto en hombres como en mujeres, que tienen efectos muy positivos en nuestro estado de ánimo y en nuestra libido. Por regla general los días soleados nos encontramos de mejor humor, más enérgicos, con más ganas de salir,  de hacer actividades al aire libre, y ello conlleva una mayor predisposición a las relaciones sociales y evidentemente también a las eróticas.

Sin embargo, con la llegada de la primavera muchas personas experimentan el efecto contrario, al menos durante las primeras semanas. Es lo que conocemos como el síndrome de la “astenia primaveral“, que se caracteriza por un profundo cansancio,  agotamiento y falta de energía. Su principal causa es la disminución de betaendorfinas en el plasma (sustancias que regulan el sistema bienestar-malestar). Para combatir la astenia primaveral lo mejor es descansar y dormir todo el tiempo que nuestro cuerpo necesite (y que podamos), practicas ejercicio y actividades de relajación y seguir una dieta completa y equilibrada.

Otro de los fenómenos que complica el disfrute de esta estación son las alergias, sobre todo aquellas a los pólenes, y es que a pesar del malestar físico que estas provocan, estornudos, picor e hinchazón de ojos, irritaciones cutáneas, asma…,  los antihistamínicos, los fármacos encargados de combatir o reducir estos síntomas, tienen un efecto analgésico que nos hace sentirnos más cansados, apáticos, incluso en algunos casos disminuye el deseo erótico.

Ya hemos hablado de la luz, pero decíamos al principio que el calor también juega un papel muy importante en aquello de alterar nuestra sangre,  y es que al subir las temperaturas nos despojamos de muchas de las prendas que nos han acompañado en los meses de invierno dejando ver más partes de nuestro, lo cual nos hace resultar más atractivos a ojos de los demás y despertar su excitación. Escotes, minifaldas, prendas más ligeras que dejan entrever nuestra silueta se convierten en otro de los grandes estimulantes de nuestro deseo erótico.

No podemos pasar por alto que durante esta época del año se celebran gran cantidad de Romerías, Fiestas, Ferias…. espacios de encuentro en los que se mezcla la diversión, el buen humor, música, el baile, la predisposición a pasarlo bien, los amigos que hace tiempo que no vemos, aquellos que acabamos de conocer…. Todos ellos hechos que favorecen las relaciones sociales y por qué no las relaciones eróticas.

De manera que podemos decir que la Primavera es una época del año que estimula nuestro deseo erótico por diversos motivos, depende de nosotros sacarle el máximo partido y aprender a trasladar todo lo bueno que la llegada del sol y calor nos traen a otras estaciones del año, o momentos en los que nos sintamos más bajos de ánimo.