ALTERNATIVAS ECONÓMICAS PARA UN SAN VALENTÍN MUUUUY PLACENTERO

Explorar y disfrutar de nuestra erótica es algo que está al alcance de todos y que no tiene por qué suponer un gasto económico y, en tiempo de crisis ¿qué mejor que recurrir al potencial que cada uno de nosotros lleva dentro para satisfacernos y satisfacer a nuestra pareja?

Si te perdiste el programa de ayer en “Las Tardes de Radio Alcosa” en el siguiente post os proponemos una serie de técnicas e ideas que pueden ayudaros a cultivar el deseo erótico y situarlo en vuestra lista de prioridades cotidianas.

UN MENÚ DE LO MÁS ORIGINAL:

Si no eres un experto en la cocina no te preocupes, no tendrás que coger una sartén para nada. Lo que te propongo es que elabores un menú del día con aquellas prácticas eróticas que más os gusten, por ejemplo:

Entrantes:

Milhojas de miradas pícaras y besos furtivos.

Gazpacho de besos con aliño de mordisquitos en el cuello.

1er Plato

Solomillo de abrazos sobre cama de caricias y cosquillas.

Sólo tenéis que pensar qué es lo que más le gusta a vuestra pareja y recoger las ideas en una tarjeta a modo de menú. También podéis preparar alguna cenita romántica en casa y elaborar un menú sólo para el postre. ¡Bon appetit!

LA MÁQUINA DEL TIEMPO.

En los tiempos que corren a veces nos resulta prácticamente imposible llegar a todo lo que nos gustarían o sentimos que tenemos la necesidad de hacer. El trabajo, los estudios (o ambas cosas), la familia, los compromisos sociales, la casa… en ocasiones hacen que apenas dediquemos unos minutos para cultivar la intimidad en la pareja, algo muy importante para que ésta crezca y se fortalezca. Por ello uno de los mejores regalos que podemos hacernos es el tiempo, compartirnos con nuestra pareja durante unos minutos.

Para ello os propongo un juego. En primer lugar escribiremos en pequeños papeles una serie de cifras, de tiempos que estamos dispuesto o podemos regalarle a nuestra pareja (del mismo modo que cuando compramos un regalo adaptamos el coste del mimo a nuestro presupuesto, intentaremos adaptar los tiempos a regalar a nuestra disponibilidad, no olvidemos que es un regalo, no una obligación). En segundo lugar meteremos estos papelitos doblados en un bote o cajita de regalo y se la entregaremos a la persona a la que hayamos decidido obsequiar con este regalo.

Será él o ella la encargada de decidir qué regalos prefiere canjear primero y de qué manera: 10 minutos de masaje, 30 de paseo, lo que se os ocurra y os apetezca, siempre y cuando no suponga un esfuerzo para la persona que regala, resulte incómodo de cumplir o se convierta en fuente de discusión.

No tenemos por qué dedicar esos minutos únicamente a prácticas eróticas, a veces el hecho de que yo agrade a mi pareja saliendo a pasear con ella o acompañándola a limpiar el coche, hacer la compra o al dentista… favorece que nuestro estado anímico cambien al sentirnos importantes, queridos por la otra persona y esto hace que en la mayoría de los casos el deseo erótico fluya sin más. A veces creemos que un encuentro erótico se inicia en el momento en que nos desnudamos o besamos apasionadamente, pero son muchos los detalles, los gestos, los hechos que han contribuido a lo largo del día a que éste se produzca y, sobre todo a que nos resulte más o menos satisfactorio. Dar o no un beso de buenos días o enviar un sms para ver qué tal nos va, son pequeños gestos que pueden ayudarnos a preparar un encuentro satisfactorio al regreso a casa.

LA LÁMPARA MÁGICA.

A veces nos resulta muy complicado pedir ciertas cosas a nuestra pareja, por vergüenza, por el qué dirá, porque creemos que no le va a gustar…. la siguiente idea puede ayudaros a romper con esas barreras.

El juego consiste en escribir una serie de deseos que nos gustaría cumplir en pareja y meterlos en un bote. Una vez que cada uno de nosotros tiene su bote listo los intercambiamos. La segunda parte del juego consiste en sacar los deseos del bote uno a uno (podemos sacar uno cada día, o varios, dependiendo de nuestra disponibilidad y predisposición) y hacerlos realidad, de manera que vuestra pareja los recibirá como un regalo. Como os decía anteriormente, estos deseos no tienen por qué limitarse al terreno de la erótica, puesto que no nos dividimos en parcelas independientes, sino que todas están entrelazadas, el hecho de que yo sienta que mi trabajo es importante para el otro/a hace que mi estado de ánimo cambie y con él posiblemente mi predisposición a mantener un encuentro erótico.

RECALCULANDO RUTA.

 A veces, por pereza, por prisa, por desgana tendemos a recurrir a una serie de prácticas que ya sabemos de antemano que funcionan para estimular a nuestra pareja, sin preocuparnos por explorar nuevos campos, nuevas rutas para alcanzar el placer y esto nos lleva a la rutina, a veces un tanto peligrosa para las relaciones de pareja. Como decía el maestro Havelock Ellis “no hay una sola parte del cuerpo que no sea erógena”. Os invito a que apaguéis vuestros GPS y os perdáis en el cuerpo del otro, a que exploréis sus rincones y disfrutéis del paisaje.

EL TÚNEL DE LOS SENTIDOS.

Todos los sentidos trabajan y cumplen un papel muy importante en la respuesta sexual. Por ello os propongo cultivar aquellos que a veces olvidamos en nuestros encuentros eróticos y, trabajar aquellos que sí tenemos presente de diferentes maneras, porque las sensaciones placenteras que produce un estímulo no sólo dependen de las características de esta zona, sino del modo en que se estimule y con qué. Además nuestros sentidos no son parcelas aisladas, sino que interaccionan y se enriquecen los unos a los otros. El hecho de acariciar cierta parte con el pie no sólo nos hace sentir sensaciones placenteras distintas a cuando lo hacemos con la mano por las diferencias entre estas dos partes del cuerpo, sino porque a nivel visual una nos puede resultar más excitante que otra.

Podéis vendaros los ojos por turnos (para vivir los encuentro eróticos desde otra perspectiva), dar a probar diferentes platos al otro para trabajar el gusto, incluso partes de vuestro cuerpo, olores, jugar con los cambios de temperatura para cultivar el tacto, elegir algún tipo de música, cantar, susurrar o simplemente disfrutar del silencio para trabajar el oído. Todo lo que se os ocurra para buscar nuevas fuentes de excitación.

ETIMADO/A SR./SRA…

A todos nos gusta que nos alaguen y que valoren nuestros actos. En pareja es muy importante sentirse valorado y respetado por la otra parte, al igual que sentirse querido y deseado. Os invito a que escribáis una carta a vuestra pareja en la que resaltéis algunos de sus actos, hechos, detalles, que más os gustan de ella, a que la felicitéis y valoréis por su esfuerzo para con vosotros, con él/ella, con la familia, los amigos…. en la que podéis también dar gracias (algo que a veces nos cuesta tanto en pareja) por los buenos momentos vividos o por su papel en aquellos más difíciles, todo lo que se os ocurra y por supuesto, con mucho sentido del humor, porque reírse en pareja no sólo divierte sino que además es uno de los mejores pegamentos para la relación.

 

CON LA COMIDA NO SE JUEGA…. ¿O SÍ?

Comer es un placer y quién dijo que no pueden unirse los placeres. Servir algunos de nuestros alimentos favoritos en el cuerpo de nuestro amado puede ser una experiencia muy satisfactoria con la que trabajaremos la zona erógena más amplia de nuestro cuerpo, la piel, a través no solo de la estimulación con la lengua o los labios sino también con los cambios de temperatura o textura de cada una de los productos con los que decidamos deleitar a nuestro paladar.

Además este juego también nos permite trabajar el olfato, uno de los sentidos más activos, aunque no lo parezca en los encuentros eróticos, ya que nuestras feromonas pueden activar el deseo erótico.

Si no conocemos demasiado a la pareja es aconsejable que preguntemos si es alérgica a algún alimento u olor antes de nada para evitar imprevistos desagradables.

Y hasta aquí nuestra entrada de hoy, espero que estas ideas os sirvan de ayuda para conseguir algo que aunque parezca fácil no siempre lo es, satisfacernos en pareja.

¡Feliz San Valentín a todos!

Claves para mejorar la satisfacción en pareja II. Pon en forma tu erótica.

Como prometí, en las siguientes entradas os daré algunas claves para alcanzar la satisfacción en las relaciones de pareja. Ahí va la segunda clave:       

2.- PON EN FORMA TU ERÓTICA:

Otro de los propósitos de cara al nuevo año más famosos y comunes es la práctica de ejercicio, ponernos en forma. Y a veces este culto al cuerpo, tan de moda en las sociedades occidentales, nos hace olvidar que también hay otros aspectos de nuestra vida que es importante cultivar, mantener en forma, como por ejemplo el deseo, algo que como yo digo en consulta no cae de los árboles, pero como a estos es importante regar.

Un compañero de profesión, José Bustamante, secretario de la Asociación de Especialistas de la Sexología, afirma que las fantasías son el pilates de la erótica (de lo relativo a los deseos), pues a través de ellas ejercitamos uno de los órganos más importantes en esto de la erótica, el cerebro, que como ya he dicho en más de una ocasión es el órgano sexual por excelencia.

Por medio de las fantasías conseguimos erotizar nuestro cerebro, darle cabida al deseo erótico en nuestros pensamientos, hacer que esté presente en nuestra mente y en nuestra rutina, de manera que de este modo conseguimos alejar otros pensamientos que a veces le roban protagonismo, como el trabajo, los hijos, la casa, la crisis….

Con las fantasías lo que hacemos es hacerle un hueco al deseo y al hacerle un sitio este fluye sin más, con ellas estamos regando el deseo para que no decaiga, lo estamos ejercitando para mantenerlo en forma impidiendo que se oxide.

Por ello os invito a inscribiros en el maravilloso gimnasio de la fantasía, a potenciar vuestra creatividad y vuestro imaginario a través del cine, la fotografía, la novela o la poesía erótica como remedio para evitar que nuestro deseo se oxide y caigamos en la tan temida monotonía o peor aún ausencia de deseo.

Mitos con moraleja

Existen múltiples mitos en torno a la sexualidad humana, pero pocos como el que os presento a continuación, un relato cargado de enseñanzas que nos desvela el verdadero significado del sexo.

“¿Cuál es el origen de ese sentimiento que llamamos amor, cómo explicarlo?

Y Aristófanes, uno de los comensales, respondió de la siguiente forma:

— En el principio, antes de que fuéramos como somos, los humanos no teníamos las formas que tenemos ahora ni éramos como somos ahora. Aquéllos eran esféricos y redondos. Eran completos y autosuficientes. No tenían fisuras ni carencias. Cada uno se bastaba por sí mismo. No eran ni hombres ni mujeres sino ambos juntos. Eran andróginos.

Los comensales rieron. Aristófanes era conocido por su carácter cómico. En la vida real era un autor de comedias. Cuando las risas le permitieron hablar, Aristófanes siguió su relato.

— Por ser autosuficientes, eran altivos e insoportables. Y por eso fueron castigados. Un día Zeus, harto de ellos, mandó que los cortasen en dos, que los seccionasen. Y desde entonces los unos se vieron necesitados de los otros, buscando cada uno convivir con su otra mitad, justamente la otra mitad amputada.

Los comensales dejaron de reírse y vieron que Aristófanes, a pesar de su aire extravagante, había respondido a la pregunta con un fondo que les dejaba pensativos. Y el cómico concluyó:

— Desde entonces todos los seres humanos se buscan. Buscan la otra parte que les falta. Y por eso se atraen y cuando se encuentran se abrazan y se besan. Lo que hoy llamamos amor es la consecuencia de ese corte, de esa diferenciación.”

(Platón, El Banquete, 188-192, versión libre).

Si nos damos cuenta cuando en el último párrafo del texto Aristófanes dice: “lo que hoy llamamos amor es la consecuencia de ese corte, de esa diferenciación”, de lo que está hablando en realidad no es del amor, sino del sexo.

En latín la palabra corte, sección se conoce como sexus y de sexus deriva la palabra sexo que conocemos hoy en día,  por lo que “sexo” en su origen etimológico significa corte, sección y se refiere a este corte que dividió a los andróginos en dos, diferenciándolos entre andros y ginos, hombres y mujeres. De manera que el sexo es en sí mismo es diversidad, pues a partir de este corte nos diferenció como hombres y mujeres, pero también es agente de igualdad, pues nos sitúa a todos bajo la misma condición, la de seres sexuados, de uno u otro sexo, pero sexuados todos. Y es por ello que concluyamos que: EL SEXO NI SE HACE  NI SE TIENE, SE ES.  

De manera que hombres y mujeres no pueden ser considerados especies ni naturalezas distintas sino modalidades diferentes de la misma condición humana, la (condición) de sexuados, pues fruto de esta herencia de estos años en los que ambos sexos estuvieron unidos, en la actualidad ambos sexos siguen conviviendo en los individuos, estamos hechos de los mismos materiales y por ello todos poseemos mucho o poco del otro sexo, somos INTERSEXUALES.