CLAVES PARA FORTALECER LA RELACIÓN DE PAREJA EN VERANO

El verano es una época del año muy propicia para la formación de nuevas parejas. El sol, el calor, gozar de más tiempo libre… mejora nuestro estado anímico y esto se traduce en una mayor predisposición para conocer gente nueva.

Pero no todo es amor y diversión en verano. Junto con el mes de Enero (justo después de las vacaciones de Navidad) el mes de Septiembre es la época del año en la que mas rupturas se producen.

Disponer de más tiempo libre para compartir en pareja y/o familia a veces saca a la luz nuestras diferencias, aquellos temas conflictivos que esquivamos a lo largo del año por falta de tiempo y, estas tensiones acumuladas pueden estallar en discusiones durante estos días o agravarse si mantenemos las pautas que las permiten.

Para evitar que esto suceda, a continuación ofrezco una serie de claves para fortalecer la relación de pareja durante las vacaciones:

  1. Generar expectativas positivas que nos predispongan a disfrutar en pareja sin caer en el error de pensar que por el hecho de viajar a un lugar paradisiaco nuestras dificultades se van a solucionar. Que nuestras vacaciones se conviertan en un espacio y tiempo para disfrutar en pareja no depende tanto de las circunstancias externas, sino de nuestra predisposición para hacer de ellas una oportunidad para crecer en pareja.
  2. Negociar cómo van a ser nuestras vacaciones. Que seamos pareja no significa que tengan que apetecernos las mismas cosas pero, con frecuencia esta disparidad de gustos o expectativas genera conflicto. Para evitarlo yo recomiendo que penséis en cómo queréis que sean vuestras vacaciones, a qué os gustaría dedicarle más tiempo y tratar de elaborar un planing en el que los deseos de uno y otro se vean satisfechos.Tampoco es necesario pasar las 24 horas del día juntos. Es saludable hacer planes por separado y dedicarnos tiempo a nosotros mismos ya que todos tenemos la necesidad e individualidad y de sentir que nuestros deseos, necesidades… nuestro espacio personal se satisface.
  3. Buscar momentos de intimidad. Muchas parejas son un buen equipo que se coordina y organiza para sacar la familia, la hipoteca… adelante, pero que dedica poco tiempo a cultivar su rol de amantes, lo cual hace que sus encuentros eróticos sean cada vez menos frecuentes y satisfactorios. Aprovechando la descarga de obligaciones y la mayor disponibilidad de tiempo para convivir en pareja, os invito a pensar en aquellas actividades, prácticas…  que os hacen gozar en pareja y a dedicaros tiempo para disfrutar el uno del otro, sin prisas, sin obligaciones, niños, familiares… tiempo para consolidar el equipo también en el terreno de la erótica.
  4. Si pasamos nuestras vacaciones en familia o con amigos, procurar reservar un tiempo para estar solos, para disfrutar en pareja y cultivar esa intimidad de la que hablábamos más arriba. Uno de los principales motivos de divorcio son los conflictos con las familias políticas, por encima incluso de la infidelidad. En vacaciones pasamos más tiempo con ellas y las tensiones pueden avivarse.Si viajamos con los hijos, es importante buscarles algún entretenimiento que nos permita descansar de nuestro rol de padres y cultivar el de amantes.
  5. Aprovechar estos días para pensar en nuestra relación de pareja y cultivar la comunicación en pareja. Dedicamos muy poco tiempo a reflexionar sobre cómo queremos que sea nuestra relación de pareja, sobre aquellas cosas que nos satisfacen y las que no y pocas veces hablamos de ello con la pareja.Ya que durante estos días disponemos de más tiempo libre y tenemos menos obligaciones,  os invito a reflexionar sobre estas cuestiones, cómo está nuestra relación ya hacia dónde queremos ir, a expresar nuestras necesidades, deseos, expectativas, a la pareja y escuchar las suyas. Idear juntos un plan de mejora si es necesario que nos permita alcanzar el cambio deseado, asumiendo la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos, a no caer en el error de pensar que lo sabemos todo sobre el otro y que el tiempo o los acontecimientos guiarán el camino de nuestra relación.

Todos tenemos la capacidad de cambiar aquello que no nos gusta y, las vacaciones pueden ser un buen momento para reflexionar sobre ello desde la serenidad que nos da el descanso.

Es el alcohol un estimulante erótico??

La publicidad, las canciones, las tradiciones y fiestas populares… nos han llevado a pensar que el tándem alcohol y encuentros eróticos era una combinación perfecta, sexo, drogas y rock and roll. Sin embargo la ciencia nos demuestra que esto no es así. Como cualquier otra droga el alcohol es un peligroso enemigo no sólo para la Respuesta Sexual, sino también para el crecimiento erótico y las relaciones de pareja.

Ninguna droga de las conocidas hasta ahora aumenta el Deseo Erótico. Este hecho tiene más que ver con las expectativas generadas en torno al consumo de la sustancia y el contexto en que éste se produce, que con los efectos que provoca en nuestro organismo.

¿Es el alcohol un estimulante sexual?:

En nuestra cultura el alcohol es una droga socialmente aceptada (legal), está presente en muchas de nuestras celebraciones y por ello está muy ligada también a nuestra erótica. Gran parte de las relaciones de pareja o los encuentros eróticos, surgen en el contexto de  una fiesta y muchos de ellos bajo los efectos del alcohol. Por lo que existe la creencia generalizada de que el alcohol es un estimulante sexual, que despierta nuestro Deseo Erótico, una idea justificada por su efecto desinhibidor, pero que no es cierta.

El alcohol actúa como un potente depresor del Sistema Nervioso Central que puede alterar nuestro comportamiento habitual facilitando la pérdida de control de algunas emociones y la desinhibición de conductas, tabús o prejuicios que en estado sobrio controlamos, incluso reprimimos. Es por ello que al principio nos haga sentir más desinhibidos, ser más atrevidos, menos tímidos, más sociables… lo que nos lleva a pensar que facilita o mejora los encuentros eróticos. Pero su efecto inhibidor también afecta a zonas del cerebro implicadas en la erección que dificultan que ésta se alcance o se mantenga.

En palabras de Shakespeare: provoca el deseo pero frustra su ejecución.

Cómo afecta el alcohol en la R.S.H:

  • El consumo frecuente de cantidades elevadas de alcohol puede ocasionar problemas irreversibles de salud que pueden afectar seriamente a la Respuesta Sexual: trastornos neurológicos, vasculares, hepáticos, malformaciones fetales…
  • Además de los problemas de erección derivados del consumo de alcohol, muchas otras dificultades eróticas, disfunciones sexuales, pueden originarse en encuentros eróticos bajo los efectos del alcohol. La dificultad para logar la erección como consecuencia de un consumo abundante de alcohol en un momento puntual, puede convertirse en el origen de lo que comúnmente conocemos como impotencia, ya que con frecuencia quien sufre esta experiencia lo vive como un fallo personal y no como un hecho derivado de la ingesta de alcohol, lo cual puede generar sentimiento de ansiedad asociados a los encuentros eróticos que pueden perpetuar dicha dificultad. Profecía autocumplida. La angustia que nos produce el hecho de pensar que pude volver a pasar, es lo que hace se cumplan nuestra peores sospechas.

Respuesta Sexual Femenina:

  • Un consumo excesivo reduce el flujo sanguíneo vaginal retardando así la excitación y por consiguiente el orgasmo, que suele ser menos intenso, incluso doloroso debido a una deficiente lubricación.
  • Anorgasmia.

 A pesar de que bajo los efectos del alcohol la intensidad de los orgasmos es menor, muchas mujeres tienen la impresión de experimentar sensaciones más intensas y esto tiene más que ver con su efecto desinhibidor que con los efectos que produce en nuestro organismo. Al sentirse más liberadas consiguen abandonarse al placer, algo que a menudo nos resulta complicado y en especial a las mujeres que, en ocasiones, durante los encuentros eróticos estamos más pendientes de si notará que no me he depilado, que tengo michelines o si le gustará lo que le hago… que de lo que está sucediendo en ese momento.

Respuesta Sexual Masculina:

  • Dificultades para logar o mantener la erección a partir de los 0,5 gramos por litro en sangre.
  • Disminuye el goce e intensidad del orgasmo.

Riesgos del consumo de alcohol asociados a la sexualidad:

Muchas parejas jóvenes, ante la ansiedad y la presión que en ocasiones producen los primeros encuentros eróticos, recurren al alcohol para relajarse, para lanzarse… y claro, la inexperiencia, los nervios, las altas expectativas en torno a las encuentros eróticos y los efectos del alcohol crean un bomba de relojería que a veces tiene las peores consecuencias.

  • No podemos pasar por alto que, como un potente desinhibidor el alcohol reduce la percepción de peligro y por ello aumentan las prácticas de riesgo bajo sus efectos.

Gran parte de las Infecciones de Transmisión Genital y los embarazos no deseados se producen en encuentros eróticos bajo los efectos del alcohol. Y es que la falta de coordinación en nuestros movimientos o la visión túnel entre otros, dificultan un uso correcto de los métodos anticonceptivos de barrera (preservativo femenino y masculino). A esto hemos de sumarle que, la ingesta de alcohol reduce la eficacia de los anticonceptivos hormonales, y que os problemas gastro-intestinales (vómitos y diarrea) que a veces se producen derivados de un consumo excesivo pueden anular sus efectos.

  • Su poder desinhibidor hace que perdamos el control de nosotros mismos lo cual nos puede llevar a acceder a encuentros eróticos no deseados, con personas nos deseadas, prácticas que nos resultaban desagradables… que pueden generar grandes dosis de malestar.

Un encuentro erótico puede ser muy placentero, pero para que sea plenamente satisfactorio además hemos de tener un buen recuerdo de él.

  • Bajo los efectos del alcohol también se descontrola el respeto hacia el otro. Muchos episodios de malos tratos, agresiones sexuales… se producen bajo los efectos del alcohol fruto de nuestra incapacidad para controlar ciertas emociones.
  • Nuestro miedo al rechazo, nuestra dificultad para comunicar nuestros deseos o abandonarnos al placer hacen que en ocasiones recurramos al alcohol para “facilitar” nuestros encuentros eróticos. Convertir el alcohol en condición sine qua non para disfrutar de nuestra erótica entraña un gran riesgo, ya que puede originar situaciones de dependencia a esta sustancia.

La mejor forma de disfrutar de nuestros encuentros eróticos  es ser conscientes de ellos, sin perdernos ningún detalle.

CUÁNDO ACUDIR AL SEXÓLOG@

 1. Tendemos a asociar la Educación Sexual y el asesoramiento con el público más joven, sin embargo el sexo está presente a lo largo de toda nuestra vida. Por ello los conocimientos y el asesoramiento del sexólogo también pueden sernos de gran utilidad en momento de cambio como pude ser la adolescencia, la menopausia, el inicio de la convivencia en pareja, la llega de los hijos… o ante la aparición de determinadas enfermedades o dolencias que afectan de forma directa o indirecta a nuestra sexualidad como puede ser: la diabetes, el hipotiroidismo, problemas cardiovasculares, cáncer de mama, fribromialgia…

2. Asociamos erróneamente la consulta del sexólogo con dificultades y no tiene por qué ser así. Es en los momentos en los que las relaciones son satisfactorias, cuando nuestros encuentros eróticos son vividos como momentos de intimidad, de placer… cuando pueden plantearse proceso de crecimiento erótico. Del mismo modo que lo hacemos con otros aspectos de nuestra vida, es importante que invirtamos tiempo en cultivar nuestra erótica en explorar nuestros deseos y los de la pareja, en buscar nuevas formas de expresión y satisfacción, nuevos códigos de comunicación que nos ayuden a mejorar la calidad de nuestras relaciones. El saber no ocupa lugar y en el terreno de la erótica y las relaciones de pareja siempre resulta positivo y gratificante adquirir nuevas ideas y herramientas que contribuyan a enriquecer nuestra erótica. A través de Talleres de “Crecimiento Erótico” como los nuestros podrás adquirir una serie de herramientas e ideas que te ayudarán a enriquecer tu erótica, anímate, no te pongas excusas e invierte en calidad de vida.

3. Nadie nos ha contado que ha estar en pareja se aprende, damos por hecho que por el curso natural de las cosas “seremos felices y comeremos perdices” porque “el amor todo lo pude” pero esto no es así. El amor es un ingrediente muy importante en las relaciones de pareja pero no suficiente para lograr lo que podríamos llamar una relación exitosa. Además de éste se necesita entrenar habilidades como: la comunicación, aprender a hacer y recibir críticas, respetar el espacio del otro, definir los límites en pareja (donde acaba la pareja y donde empiezo yo y donde abana los demás y dónde empieza la pareja, a veces la intromisión de las familias de origen o de los hijos, los amigos… suponen serios problemas para las parejas), ser capaces de negociar (en pareja la democracia no existe), mejorar nuestras estrategias de seducción, cultivar el deseo erótico… Una serie de habilidades, de capacidades que todos nosotros poseemos pero que a veces necesitamos pulir y, que mejor que un profesional de la sexología, la ciencia que estudia los sexos (los hombres y las mujeres) para ayudarnos a trabajar y mejorar estas habilidades tan necesarias para lograr una vivencia satisfactoria de nuestra sexualidad y relación de pareja.

4. A diferencia de lo que se cree, el trabajo de los sexólogos no se limita a cuestiones relativas a nuestros genitales y el uso y disfrute que de ellos hacemos. En el ámbito de la pareja no sólo surgen dificultades relacionadas con la erótica, también se producen discrepancias y desencuentros en el terreno relacional (que en muchas ocasiones terminan afectando también a la erótica de las parejas) cuando uno de los miembros de la pareja no se siente respetad@ o tenid@ en cuenta, cuando surgen conflictos con las familias de origen, problemas económicos, diferencias en cuanto a la forma de asumir la paternidad… Nuestras diferencias sexuadas las diferentes maneras de ver y entender el mundo, de relacionarnos, comunicarnos… a veces entran en conflicto y los conocimientos de un sexólogo pueden sernos muy útiles no sólo para solucionar aquellas situaciones que nos provocan malestar sino también para comprender la realidad del otro, sin que esto signifique asumirla.

5. A veces muchas situaciones de malestar, de insatisfacción personal, muchos casos de depresión, ansiedad, estrés… están ligado a una vivencia poco satisfactoria de nuestra sexualidad o erótica (por no estar en paz con nuestro cuerpo, o con la orientación de nuestro deseo, con nuestro estilo de goce, con algunos de nuestros deseos o nuestra forma de satisfacerlos…) pero también con dificultades con la pareja, en el terreno erótico o convivencial. En estos casos también pueden ser de gran utilidad los conocimientos del sexólogo.

6. Muchas parejas acuden a terapia cuando la relación ya está muy desgastada, cuando sus pilares están muy dañados y cuando el malestar se ha convertido en rutina y a veces resulta muy complicado recuperar la complicidad y nivel de intimidad del que gozaban. En la mayoría de los casos no hay un solo foco de conflicto, por ello conviene acudir cuanto antes, cuando la pareja detecte los primeros signos de que algo no va bien, de que algo no le satisface o le preocupa.

QUÉ ES UN SEXOLOG@

Un sexólogo es un profesional de la sexología que es la ciencia que estudia los sexos, los hombres y las mujeres y cómo nos construimos, vivimos y expresamos como tal, de manera que el campo de intervención del sexólogo no se limita sólo a cuestiones relativas a los genitales y qué hacemos con ellos (que es la imagen que se tienen de nosotros) sino también a todo aquello que tiene que ver con cómo vivimos nuestro sexo y expresamos nuestros deseos, afectos, emociones y sentimientos, con cómo convivimos y cómo nos relacionamos y con las desavenencias y desencuentros que a veces surgen entre los sexos.

La sexología en España no es una titulación de Diplomatura, Licenciatura o Doctorado, sino de Postgrado cuyo requisito básico es poseer una titulación universitaria previa. Por ello no todos los sexólogos somos psicólogos, también podemos encontrar médicos, educadores o trabajadores sociales, matronas… lo que hace de ella una ciencia multidisciplinar.

Podemos distinguir tres grandes áreas de intervención de los sexólogos, que más que su formación previa, son las que determina su función y modo de proceder, estas son:

  • La Educación e información Sexual.
  • El Asesoramiento Sexológico.
  • Terapia Sexológica.

Educación Sexual:

Tendemos a asociar la Educación Sexual con los ciclos y talleres que se hacen en muchos colegios e institutos sobre Salud Sexual y sin embargo ésta va más allá. El sexo está presente a lo largo de toda nuestra vida, desde el primer instante de la fecundación y hasta la muerte. Y una de las funciones de la Sexología es ayudarnos a asimilar los diversos cambios que a lo largo de nuestra biografía se suceden en nuestro sexo: desde la adolescencia a la menopausia pasando por los primeros años de convivencia en pareja, la paternidad o el desarrollo de una enfermedad (no sólo ITGs, sino también otras como el cáncer de mama o próstata, enfermedades cardiovasculares…) que afecte de forma directa o indirecta a nuestra dimensión sexual.

Desde la Sexología se propone una Educación Sexual libre de juicios y tabús, alejada de doctrinas morales e ideológicas. Una Educación Sexual con rigor científico, es decir, con sexología (como la ciencia que estudia los sexos) y con pedagogía, para adaptarla a las necesidades y peculiaridades de cada colectivo e individuo.

Asesoramiento Sexual:

Es una estrategia de intervención a caballo entre la Educación y la Terapia Sexológica, desde la que se suelen atender aquellas demandas, dudas, inquietudes e incertidumbres susceptibles de ser respuestas sin necesidad de pasar por un proceso de terapéutico, pero que no responden a una mera cuestión educativa o de información. Se trataría de lo que comúnmente se conoce como un consultorio sexual.

Pero también puede estar dirigido a instituciones o entidades que solicitan consejo para poner algún proyecto en marcha o dar una visión rigurosa de algunos de sus aspectos, para crear nuevos servicios, atender o gestionar determinadas demandas o situaciones, etc…

Hemos de destacar que el asesoramiento que ofrecemos desde la Sexología Sustantiva  “No respondemos a las preguntas, sino a las personas”. No respondemos a cuestiones, sino a sujetos y a sus vivencias. Pues la diversidad inherente a nuestra condición de sexuados, hace que un mismo fenómeno o suceso adquieran diferentes significados y modos de ser vivido en cada uno de ellos. Por lo que no trabajamos con fórmulas predefinidas o pócimas mágicas, sino con IDEAS traducidas en PALABRAS,  que nos ayudarán a conseguir un conocimiento, aceptación y por supuesto una vivencia satisfactoria de la sexualidad de los sujetos.

Terapia Sexual

En el ámbito de la pareja no sólo surgen dificultades (comunes que llamamos nosotros porque pueden surgirnos a cualquiera de nosotros) relacionadas con la erótica, también se producen discrepancias y desencuentros en el terreno relacional (que en muchas ocasiones terminan afectando también a la erótica de las parejas) cuando uno de los miembros de la pareja no se siente respetad@ o tenid@ en cuenta, cuando surgen conflictos con las familias de origen, problemas económicos, diferencias en cuanto a la forma de asumir la paternidad…  Por lo que, a diferencia de lo que se cree, el trabajo de los sexólogos no se limita a cuestiones relativas a nuestros genitales y el uso y disfrute que de ellos hacemos.

Partiendo de la máxima de que “Todas las personas estamos capacitadas para  resolver nuestros problemas, si se nos da la capacidad y herramientas necesarias para ello” (E. Amenzúa), consideramos que nuestra función como terapeutas no es definir por dónde han de ir las relaciones o los individuos, diagnosticar o definir situaciones, sino mirar y explicar qué sucede, aportando a los sujetos las herramientas necesarias para que sean ellos mismos, con sus modos, matices y peculiaridades de ser y sentirse quienes favorezcan el cambio que les permita conocer, aceptar y por su puesto vivir de un modo satisfactorio su erótica (sus deseos) y su amatoria, su forma de expresar estos en el encuentro.

El papel del sexólogo no es el de juez ni árbitro sino más bien una figura parecida a la de un entrenador de fútbol. Nuestra función no es pitar las faltas sino conseguir que el equipo vuelva a jugar bonito como dicen los brasileños, a marcar goles y por supuesto a celebrarlos en equipo. Y para ello diseñamos un patrón de entrenamiento, un protocolo de intervención, adaptado a cada situación, a cada realidad dar respuesta a aquello que preocupa o produce insatisfacción a nuestros clientes. Pero para que esto funcione es necesario que los jugadores asuman su parte de responsabilidad y estén dispuestos a esforzarse para mejorar aquellos factores que les impiden disfrutar de su erótica o su relación de pareja. Al fin y al cabo parte del éxito de la terapia reside en el grado de implicación de los usuarios.

Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero haber aclarado algunas de vuestras dudas en tono a la figura del sexolg@ y desmontar muchas de las ideas erróneas que existen acerca de ésta profesión.

 

 

Talleres de Crecimiento Erótico en Castellón. Mes de Noviembre.

¿Crees que la sexualidad es algo más que coitos y genitales? ¿Quieres descifrar las claves de tu placer y aprender a maximizarlo? ¿Te gustaría enriquecer tu relación de pareja? ¿Y aprender a cultivar tu deseo?

Te proponemos un conjunto de talleres de crecimiento erótico a través de los cuales podrás conocerte mejor, explorar y tomar conciencia de tu potencial erótico y  descifrar las claves de tu placer, logrando así una vivencia más satisfactoria de tu sexualidad.

El taller consta de 4 módulos desde los que se pretende cultivar la erótica femenina y estará impartido por dos expertas en sexología que, desde el rigor científico, atenderán y resolverán tus dudas.

 

MÓDULO 1. Entendiendo el deseo sexual.

MÓDULO 2. Autoerotismo.

MÓDULO 3. Fantasías eróticas.

MÓDULO 4. Venciendo la vergüenza: ser más atrevida.

Cada módulo tendrá una duración de 2 h y se desarrollará una vez al mes en horario de tarde los viernes de 19:00 – 21:00 h o si lo prefieres, los sábados de 11:00 – 13:00 h.

Están dirigidos a mujeres mayores de edad que quieran mejorar su vivencia sexual, aprender nuevos conceptos o ideas sobre la sexualidad femenina y/o aumentar su placer.

Precio: 35 € talleres individuales. 120 € conjunto de talleres.

A fin de lograr un clima de intimidad en el que nuestras participantes se sientan cómodas y puedan expresarse libremente los grupos serán reducidos.  Máx. 12 personas.

Impartidos por:

Para más información e inscripciones podrás ponerte en contacto con nosotras en:

O por teléfono en:

  • Gemma: 669 487 123
  • Estela: 635 367 040

Nota informativa:

-  El presente taller de sexualidad se engloba dentro de “talleres de crecimiento personal” para la mejora de la salud sexual y psicológica de las mujeres asistentes. Los contenidos tratados y las dinámicas propuestas se realizarán con el máximo respeto a la intimidad personal y siempre desde el ámbito de la sexología como disciplina dentro de las ciencias de la salud. No se practicarán técnicas corporales.

CRECIMIENTO ERÓTICO PARA MUJERES EN CASTELLÓN

El reconocimiento del placer femenino es relativamente reciente en nuestra cultura. Supuso aceptar que la reproducción, si bien es cierto que forma parte de la sexualidad humana, no es el objetivo final y que por tanto, el destino de las mujeres no es la maternidad, sino que ésta es más una cuestión de deseos (de placeres por qué no) que de instintos o condición.

Este Orden Sexual Reproductivo supuso la subordinación del placer femenino al modelo de goce del varón (genital y reproductivo), dificultando a las mujeres vivir su propia sexualidad y disfrutar de ella, conocer y explorar su erótica, su placer, por lo que aún andamos un poco verdes en estas cuestiones.

El objetivo de nuestros talleres es precisamente éste, descifrar las claves de la erótica femenina para que cada una de vosotras tome conciencia de sus propios deseos y consiga una vivencia más satisfactoria de su sexualidad. ¿Te animas a participar?

 

 

“La Primera Vez”. Antes de nada…

Hablar de “la primera vez” supone hablar de lo desconocido, lo novedoso, algo en lo que no tenemos experiencia y que en la mayoría de los casos nos produce inseguridad y por qué no decirlo miedo.

Como la primera vez que conducimos un coche o nuestro primer día de trabajo, nuestro primer coito puede ser una experiencia emociónate o decepcionante. Todo depende de cómo sucedan los acontecimientos y  las expectativas que nos hayamos marcado.

A continuación os doy una serie de claves a tener en cuenta para que ésta y el resto de primeras veces sea de lo más placentera, no sin antes aclarar algunas ideas:

  1. En primer lugar puntualizar que, en cuestiones de sexualidad, como en otros terrenos, no hay sólo una primera vez, sino muchas primeras veces, pues cada encuentro erótico es único y especial y todos ellos son igual de importantes y disfrutables.
  2. TODOS, hombres y mujeres, sean cuales sean nuestras peculiaridades, limitaciones y potencialidades tenemos, la capacidad de gozar y hacer disfrutar a los demás. Al margen de que tengamos alguna enfermedad o discapacidad, seamos más o menos altos, jóvenes o mayores…
  3. “La Virginidad” es un concepto ligado a cuestiones morales más que fisiológicas y no existe ningún rasgos físico o biológico que nos permita averiguar si una persona es virgen o no, ni siquiera un médico podría certificar tal hecho.  Por ello, perder la virginidad no tiene más consecuencias que haber vivido una experiencia másen nuestra biografía sexual. Y el significado que esto adquiera, dependerá de cuestiones morales, religiosas, culturales, etc…
  4. NO hay una edad determinada, un momento o condición especial para mantener nuestro primer encuentro erótico. Esto responde a una elección personal, al deseo, los valores, expectativas… de cada cual. Y tan respetable y lícito es desear mantener un encuentro erótico en la adolescencia como en la adultez, o realizarlo antes o después del matrimonio, etc…
  5. Y por último puntualizar que, la primera vez no es un rito o una prueba que tengamos que superar (como la selectividad), sino que es una experiencia más dentro de nuestra biografía erótica (con mayor o menor relevancia dentro de ésta dependiendo de cada cual) y que la recordemos como un acontecimiento agradable o decepcionante, depende en parte de si lo que estamos haciendo surge fruto de nuestro deseo o por el contrario, responde a aquello que creemos tenemos que hacer.  Recordemos que la erótica responde a una cuestión de deseos, no de deberes. Y que cuando las cosas surgen del deber y no del desear no se disfrutan y, si no se disfrutan, no nos satisfacen.  
Dicho esto a continuación os daré algunas claves para disfrutar de ésta y el resto de primeras veces:
  1. Escoger bien a la persona con la que vayamos a compartir este momento. Si existe un buen clima de intimidad, confianza, complicidad, ternura…si os deseáis y os respetáis… será mucho más fácil que disfrutéis de la experiencia, ya que os sentiréis más cómodos y relajados a la hora de comunicar vuestros deseos y sensaciones.
  2. Buscar un lugar en el que nos sintamos tranquilos y cómodos, donde no vaya a haber interrupciones y que no tengamos prisa por abandonar. No hace falta que éste se a un lugar especial, simplemente allí donde vosotros tengáis la certeza de que gozaréis de intimidad y donde os encontréis relajados. Si estamos más pendientes de la hora que es, de si viene o no alguien, de si pueden vernos, etc… nos resultará más complicado disfrutar.
  3. Elegir un momento en el que tengamos intimidad, nos sintamos relajados, predispuestos a tener un encuentro erótico. Si no nos encontramos bien física o anímicamente, si voy a estar más pendiente de la hora porque en 45 minutos tengo que estar en casa, o porque no me he depilado o he sudado… lo mejor es dejarlo para otro día porque nos va a resultar complicado abandonarnos al placer. El goce erótico requiere estar en el presente, en el aquí y ahora para ser disfrutado.
  4. Pero no elegir un día determinado. La presión por tener que hacer algo si o si sólo conseguirá incrementar nuestras inseguridades, ansiedad y miedos y nos resultará más difícil disfrutar así de esta experiencia.
  5. Otra de las cosas a tener en cuenta es que a disfrutar de nuestra erótica se aprende. No surge sin más. Y se aprende a través de la autoexploración, conociendo nuestro cuerpo y tomando conciencia de las señales que nos manda cuando lo estimulamos, visualizamos determinadas imágenes o fantaseamos con “x” escena.  Conocer nuestro cuerpo, cómo satisfacer nuestros deseos y hacérselo saber a la otra persona, nos garantiza una vivencia más satisfactoria de ésta y el resto de primeras veces.
  6. Cuando hablamos de un encuentro erótico, hablamos de satisfacer nuestros deseos en relación, es decir, de compartirlos con otra persona, por ello tan importante como conocer nuestro cuerpo, es conocer el de la otra persona, sus deseos y su forma de satisfacerlos. La erótica humana nos ofrece innumerables posibilidades de goce que nos permiten disfrutar y conocer nuestros cuerpos y nuestros estilos de goce. A través de técnicas como masturbaciones, felaciones, cunilungus, masajes…. podemos lograr un mejor conocimiento de nuestros cuerpos, nuestros deseos y cómo hacernos gozar.
  7. Como toda actividad humana que precisa habilidad, los encuentros eróticos requieren de un aprendizaje previo y entrenamiento. Nadie está preparado para correr el Gran Premio de Fórmula 1 cuando aprueba el carnet de conducir. Técnicas como el petting o coito vestibular entre otras (que son tanto o más placenteras que el coito) pueden ayudarnos a entrenarnos y familiarizándonos con las sensaciones que a través de él experimentaremos y conseguir que disfrutemos al máximo de este momento. Conocer a qué nos enfrentamos es la mejor estrategia para disfrutar ello.
  8. La primera vez tiene las mismas posibilidades de riesgo de contagio de ITG (infecciones de transmisión genital) o embarazo no deseado que el resto de encuentros eróticos que tengamos a lo largo de nuestra vida. Por lo que resulta muy importante la protección. El método más completo hasta ahora es el preservativo, tanto masculino como femenino, puesto que es el único método que además de prevenir embarazos nos protege de ITGs.   La mayoría de contagios de ITG se produce porque la persona que portaba el virus lo desconocía, por ello, que conozcamos muy bien a una persona no nos garantiza que no nos pueda contagiar.  Para tener un buen recuerdo mañana, protégete hoy.
  9. Muchas de las primeras veces se producen tras una noche de marcha. El consumo de alcohol u otras drogas (que distorsionan nuestra percepción de la realidad) pueden conducirnos a tomar decisiones precipitadas. Que nuestra “primera vez” sea una experiencia emocionante o decepcionante, no depende sólo de si hemos gozado o no en ese momento, sino del recuerdo que tengamos, de si nos sentimos satisfechos con el modo en que sucedieron los acontecimientos, con la persona elegida, si usamos la debida protección… Disfrutar de nuestra erótica es también un ejercicio de responsabilidad y como tal requiere que seamos consciente de nuestros actos para poder evaluar sus posibles consecuencias.
  10. Lo importante en todos los encuentros eróticos, ya sea el primero, el quinto o el un millón, es que ambos disfrutéis. Por ello si uno de los dos no se siente cómodo lo mejor es decirlo cuanto antes. La primera vez no es un rito o una prueba que tengamos que superar (como la selectividad), sino que es una experiencia más dentro de nuestra biografía erótica (con mayor o menor relevancia dentro de ésta dependiendo de cada cual) y que la recordemos como un acontecimiento agradable o decepcionante, depende en parte de si lo que estamos haciendo surge fruto de nuestro deseo o por el contrario, responde a aquello que creemos tenemos que hacer.  No se trata de perder nada o de dejar de ser… sino de disfrutar.
  11. En torno a la primera vez existen muchos mitos y falsas creencias que no hacen sino acrecentar nuestros miedos e inseguridades. A veces para despejar estas dudas buscamos información por diferentes vías, consejo de amigos, hermanos mayores, internet, cine porno… que no siempre nos ofrecen una información de calidad o consiguen resolver nuestras dudas. Hoy en día existen diferentes servicios on-line, presenciales… dirigidos por sexólogos o Educadores Sexuales que pueden atender tus dudas y demandas de forma gratuita. Te animo a que recurras a cualquiera de ellos (incluido éste) ante cualquier duda o dificultad.

 
Para cualquier duda o aclaración no dudes en poner en contacto conmigo en estela@sensasexus.com.

“La Primera Vez”

No es casualidad que la gran mayoría de nosotros, cuando se nos pregunta por “la primera vez”, pensemos en el primer coito. Y me atrevería a decir, en un coito vaginal, entre dos jóvenes heterosexuales de cuerpos esculturales y edades similares. Pocos de nosotros se imaginan a una pareja en la que uno de sus miembros (o los dos) posee alguna discapacidad, en la que existe una notable diferencia de edad entre ambos, a dos personas de diferente etnia, una pareja homosexual o de avanzada edad.

Pero… ¿qué hay detrás de esta coincidencia?

Durante mucho tiempo la reproducción fue considerada el único fin de la sexualidad humana, y por ello el agente legitimador del goce de los individuos. De manera, que todas aquellas prácticas, deseos, conductas… que se alejaban de ella, eran – en el mejor de los casos- consideradas prácticas menores, propias de una sexualidad inmadura, infantil…, o rechazadas y criminalizadas bajo la etiqueta de pecado, vicio, enfermedad, perversión… 

A pesar de que en la actualidad sabemos que la sexualidad humana cumple una triple función: recreativa, reproductiva y relacional, la sombra de esta Noción Reproductiva sigue muy presente en nuestros días e influye más de lo que algunos creemos en nuestro comportamiento erótico. Y prueba de ello es esta coincidencia, que pone de manifiesto que:

  • Fruto de esta herencia reproductiva, el coito vaginal (práctica reproductiva por excelencia) goza en la actualidad de un plus de valor frente a otras prácticas no reproductivas (e igual de placenteras) como puede ser el sexo oral, un beso, una masturbación, un cunnilingus o un masaje erótico. Y de ahí también la distinción entre los famosos preliminares (todas aquellas prácticas anteriores a la penetración y consideradas bajo esta definición de menor importancia o valor erótico que ésta) y el coito.
  • Deja entrever además que a raíz de esta jerarquización del juego erótico, de las formas de expresar y satisfacer los deseos en relación, el primer coito se ha convertido en un rito de paso por el cual se abandona una sexualidad considerada desde esta noción infantil, inmadura, incompleta (pues no permite la reproducción) para dar paso a una sexualidad completa, madura, reproductiva.  Y por ello se le otorga un especial significado y relevancia en la biografía sexual de los sujetos.
  • Pone de manifiesto que, a pesar de que la reproducción ya no sea considerada el único fin de nuestra sexualidad, seguimos limitándola a la edad fértil y por ello a la juventud. De manera que el sexo entre personas mayores sigue siendo un tabú para muchos.
  • Y que a pesar de que, aunque a rasgos generales las relaciones entre personas del mismo sexo sean aceptadas, seguimos siendo una cultura heterosexualizadora, es decir, inconscientemente continuamos promocionando la heterosexualidad como norma. Damos por supuesta la heterosexualidad. ¿Cuántos de vosotros habéis pensado en la primera vez de una pareja homosexual al leer el título de la entrada? Seguimos asociando la primera vez con el primer coito vaginal.

La noción global que una cultura tenga acerca de la sexualidad, marca el comportamiento de sus individuos, sus expectativas, aquello que se cree se espera de ellos, los códigos de comunicación entre los sexos, sus roles, sus formas de vivir, gestionar y expresar sus deseos…De manera que, detrás de esta “primera vez” hay algo más que dudas, mitos, deseos o riesgos y por ello, todos tenemos nuestro grado de responsabilidad en el modo en que los adolescentes se enfrentan ella.

De todo ello y mucho más hablaremos en las siguientes entradas.

¡No os lo perdáis!

Colaboración en “El expreso de la mañana”

En torno a la primera vez hay mucha literatura y sobre todo expectativas que nos llegan de nuestro entorno más próximo, de lo que se espera que hagamos como hombres y mujeres, de lo que tenemos que sentir, hacer, desear, los cómo… pero sin embargo los jóvenes reciben muy poca información acerca de este tema, en la mayoría de los casos se enfrentan a esta primera vez cargados de dudas, falsas ideas y expectativas que les generan miedo, inseguridad, ansiedad….

Mañana  a partir de las 10;30 horas en “El Expreso de la Mañana” de www.sevillawebradio.com os daremos algunas claves e ideas para hacer de ésta y el resto de primeras veces una experiencia de lo más placentera.

¿Te lo vas a perder?

 

FETICHISMO

En los últimos días me han llegado varias cuestiones relacionadas con los “fetiches sexuales”. En la entrada de hoy compartiré algunas de esas respuestas con vosotros, a fin de mostrar una visión más amplia sobre este tema y, como siempre, desde una perspectiva sexológica.
Como os decía en la anterior entrada el término fetiche proviene de la palabra fetiche que a su vez procede del portugués feitiço, que quiere decir hechizo. Y es que en las sociedades primitivas un fetiche era un objeto al que se le atribuían cualidades mágicas, de manera que a lo largo de la historia y en las diferentes culturas podemos encontrar diversos fetiches, de carácter religioso, sociocultural o eróticos, que es de los que hablaremos hoy.
Pero… ¿de qué hablamos cuando nos referimos a un fetiche sexual?
Si en el caso de los fetiches religiosos se le atribuyen poderes ligados con la protección o el perdón divino y en los fetiches socioculturales este valor está más ligado a la suerte o las emociones, en el caso de los fetiches eróticos el poder reside en la excitación y el goce erótico.  De manera que podemos decir que un fetiche erótico es un objeto, gestos, parte del cuerpo, olor… al que hemos atribuido cierto poder erótico y que activa nuestra excitación y deseo. 

¿Cuántos fetiches eróticos podemos encontrar?

Si detrás del fetichismo religioso y el sociocultural hay un dogma, leyes o normas religiosas o cívicas que establecen una serie de límites o pautas, detrás del fetichismo erótico está la imaginación de cada cual y su propia biografía, de manera que podemos encontrar tantos fetiches como individuos y capacidad de crear tengan estos.

 

¿Por qué hay más hombres fetichistas?

Esto responde a las diferencias sexuadas de las que ya hemos hablado alguna vez. Por regla general el hombre suele tener una erótica más visual, ejecutiva, genitalizada y menos ligada a las emociones que la mujer (aunque ésta no es una cualidad exclusiva de cada sexo, podemos encontrar mujeres con este modelo de goce también) de manera que el uso de un fetiche para aumentar o despertar su excitación es más común en ellos, o mejor dicho en personas con este patrón de goce, que en aquellos cuya excitación está más ligada a cuestiones emocionales o sentimentales.

¿El fetichismo es una enfermedad, una perversión, un vicio? ¿Puede ser peligrosa? 

La mayoría de los casos de fetichismo que nos llegan a través de la prensa, las redes sociales o un amigo, suelen ser aquellos que han sido llevados al extremo, que se han convertido en un trastorno obsesivo compulsivo o que están relacionados con algún delito, robo, allanamiento…. y por ello se tiene una visión muy negativa de ésta y otras peculiaridades eróticas que como todo valor humano, puede entrañar peligros y tiene sus pros y sus contras, pero no por ello vamos a tomar todo lo negativo como lo definitorio, es decir la parte por el todo.

Por desgracia conocemos casos de futbolistas que han muerto durante un partido de fútbol y no por ello decimos que éste sea un deporte de alto riesgo. Con el fetichismo sucede lo mismo, estos casos llevados al extremo no representan a la mayoría, son minorías eróticas y no podemos definir el fetichismo a partir de ellos.

Desde la sexología no hablamos de enfermedad, desviación, perversión… sino de peculiaridades comunes. Silberio Sáez, compañero de profesión, afirma que la sexualidad es al sexo lo que la personalidad a la persona, yo me atrevería a incluir: las peculiaridades son a la erótica lo que la personalidad a la persona. Rasgos propios de nuestra erótica que hacen única, especial y por ello atractiva nuestra forma de amar y desear.

¿Es normal tener algún fetiche?

El deseo no es algo que se elija sino que se descubre. Yo no decido que me excita o no, sino que esto es fruto de un proceso de autoexploración y de aprendizajepor medio del cual, voy tomando conciencia de aquellos estímulos que me resultan más placenteros, cómo activarlos y satisfacer mi goce. Por ello, los sexólogos decimos que el único agente legitimador en materia de sexualidad ha de ser goce, siempre y cuando nuestro disfrute no ponga en peligro a otros, implique conductas que limiten las libertades de otros, o esté sujeto a relaciones de domino, abuso…

Que algo que en principio no goza de un matiz erótico despierte nuestra excitación no es perjudicial, sino todo lo contrario, contribuye a enriquecer nuestra erótica. Y todo lo que sea diversificar el juego erótico nos proporciona beneficios, nos aporta herramientas y recursos que nos permiten ampliar nuestras posibilidades de goce y nos capacitan para enfrentarnos a resolver o impedir que determinadas cuestiones se conviertan en una dificultad en pareja.

Además, en cierto modo todos somos un poco fetichistas, todos tenemos preferencia por una parte del cuerpo de la persona deseada, por una prenda de vestir que cuando se pone nos vuelve locos, o por algún gesto u olor en particular.

Habrá quién necesite un zapato roo de charol con 12 centímetros de tacón para excitarse y quien necesite escuchar 136 veces te quiero o un luz tenue. El problema es que no todos los estímulos gozan de la misma aceptación social y, esto es lo que a veces genera angustia en quienes sienten que se quedan fuera de la norma. 

¿Cuándo se convierte en un problema el fetichismo? 

Probablemente el límite entre lo peculiar y lo que podría ser una dificultad estaría en el grado de dependencia que el sujeto establece con un anclaje determinado para conseguir excitarse. Cuando el objeto, olor, gesto… se hace imprescindible para alcanzar la excitación. En definitiva, cuando el individuo olvida que ese objeto (o gesto, olor…) era un recurso asociativo para recordar una sensación placentera, al amado/a o un recurso para incrementar su excitación y lo convierte en condición sine qua non en su erótica.

¿De qué depende que nos sintamos atraídos o excitados por unos fetiches u otros?

Todos somos producto de nuestra biografía erótica, que es a fin de cuentas la que define que cada uno de nosotros se sienta atraído por unos estímulos u otros. Y como ya hemos dicho en más de una ocasión, los seres humanos somos parcelas indivisibles, lo que sucede en una de ellas afecta a las otras, de manera que nuestras experiencias vividas, aún no teniendo nada que ver en principio con la erótica, se convierten en condicionante de nuestro desear, de nuestro comportamiento sexual, unido todo ello a las características personales de cada cual, su creatividad, contexto, etc.…

¿Cómo afecta esta peculiaridad a la pareja?

Los encuentros eróticos son una de las estrategias de comunicación más completas y placenteras. A través de ellos no sólo expresamos nuestros sentimientos, deseos y emociones sino que nos vinculamos afectivamente con la otra persona. Y como en todo acto de comunicación es fundamental el respeto.

La dificultad de gestionar un fetiche en pareja reside en que para él/la fetichista el objeto de deseo no es tanto la persona sino el objeto que porta, el olor que desprende o el gesto que hace, por lo que la pareja puede sentirse fuera del juego erótico y de ahí que en algunos casos se convierta en motivo de conflicto.

Sin embargo hemos de tener en cuenta que el placer erótico es egoísta, cada uno de nosotros buscamos satisfacer nuestro propio goce (aún deseando compartirlo con el otro) y para ello recurrimos diferentes estrategias, desde proponer ciertas posturas hasta fantasear con “X” persona o situación, estimular ciertas partes del cuerpo, pronunciar determinadas palabras…Todos ellos Deseos y formas de expresarlos igual de legítimos y que a veces resulta complicado gestionar en pareja porque difieren con los del otro, con sus expectativas, con lo que cree tienen que ser los encuentros eróticos. Por ejemplo, una penetración anal puede ser motivo de conflicto o angustia en una pareja  cuando para uno de los dos no es una práctica deseable.

Por lo tanto, a veces atribuimos el problema  a la peculiaridad en sí, cuando en realidad éste no es sino  un conflicto más de pareja en lo que a la gestión de deseos en relación se refiere.

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que hayáis aprendido y sobre todo disfrutado con ella. Por mi parte sólo un consejo: No permitamos que los miedos a quedar fuera de la norma nos impidan desarrollar nuestra riqueza personal y lo más importante, disfrutar de ella.

Exploren sus deseos, dialoguen con sus peculiaridades y diviértanse.